Mostrando entradas con la etiqueta Arqueología Subacuática Internacional. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Arqueología Subacuática Internacional. Mostrar todas las entradas

jueves, 26 de mayo de 2011

Arqueólogos subacuaticos descubren ofrenda mortuoria


Notimex
2011-05-24 19:28:00


México, 24 May. (Notimex).- En un cenote cercano a la pirámide El Castillo, en Chichén Itza, Yucatán, arqueólogos subacuaticos descubrieron una ofrenda mortuoria depositada en la época prehispánica dentro de un nicho natural.
Así como los restos de unos 20 individuos y más de un centenar de elementos de hueso de animales, cerámica y escultura.
Los arqueólogos subacuaticos anunciaron que la ofrenda mortuoria encontrada, probablemente fue depositada durante un ritual de petición de lluvia, que debió celebrarse en los siglos IX y X, cuando los antiguos mayas padecieron dos periodos de sequía en la región.
El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), informó que la ofrenda mortuoria se integra de al menos seis individuos, que probablemente fueron sacrificados.
Así como por vasijas de cerámica, cuentas de jade y de conchas, cuchillos de pedernal, bifaciales, artefactos redondos fabricados en concha, huesos de animales y carbón, que probablemente fue empleado en el ritual.
Este descubrimiento fue registrado en el cenote al descender 21 metros hasta llegar al nivel del agua, y luego de sumergirse cinco metros, se encuentra una plataforma natural sobre la pared que conduce a una cueva inundada, a la cual se acceden buceando 25 metros y en la que se hallaron dichos elementos, que por el orden que presenta se dedujo que fueron colocados cuidadosamente.
Además, a 50 metros de profundidad, se encontraron los restos óseos de alrededor de 20 individuos y más de 100 elementos de hueso de animales, cerámica y esculturas, entre las que destacan: un portaestandarte que emula a un jaguar y una figura con anteojeras, semejante a los rostros que aparecen en las vasijas tipo Tláloc.
El arqueólogo subacuático Guillermo de Anda, dijo que el descubrimiento de esta clase ofrendas implica una práctica ceremonial recientemente identificada y en proceso de estudio, que se ha registrado en cinco cenotes de Yucatán.
Asimismo, explicó que la práctica consistió en colocar ofrendas mortuorias en los nichos naturales sumergidos en las paredes de los cenotes, en las que destacan restos humanos que según el experto podrían haber formado parte de un rito funerario.
"Aunque otra hipótesis indica que los individuos depositados de esa manera pudieron haber sido sacrificados" puntualizó de Anda.
El especialista enfatizó que cualquiera que haya sido la razón del ritual, las personas eran colocadas en las paredes del cenote, lo que indica "que las oblaciones pudieron estar dedicadas a las deidades de la lluvia, para pedir agua, en tanto que la antigüedad de las ofrendas coincide con la época en que fuentes documentales refieren a dos intensos periodos de sequía en la zona padecidos en los siglos IX y X".
El arqueólogo, indicó que esas sequías documentadas en estudios paleoclimáticos, han sido atribuidas al denominado Colapso Maya y añadió que los nichos naturales localizados en Chichén Itzá, es el ejemplo más claro y completo de la práctica ceremonial en esta zona.
Referente a la ofrenda mortuoria, mencionó que de acuerdo con las hipótesis de cómo fueron colocados los elementos encontrados, se cree que por la sequía el nivel del agua del cenote pudo haber descendido entre 3 y 5 metros respecto del que tiene hoy, lo que facilitó la llegada hasta esta cavidad.
Finalmente, el arqueólogo subacuático aseguró que este cenote encontrado a dos mil 300 metros de la pirámide El Castillo, nunca había sido explorado, por lo que su contexto esta inalterado.
"A través de análisis de ubicación espacial del material, y una estricta metodología cartográfica y de registro, se ha logrado la descripción de la ubicación precisa de cada elemento en un plano, con lo que se determina que se trata de un sitio ritual semejante al Cenote Sagrado de Chichén Itzá" expresó de Anda.
Este descubrimiento se registró durante los trabajos de investigación en cuevas y cenostes de Yucatán, del proyecto "El culto al cenote" que desarrolla la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY), bajo supervisión del INAH.

Fuente: http://sdpnoticias.com/nota/77875/Arqueologos_subacuaticos_descubren_ofrenda_mortuoria

jueves, 20 de enero de 2011

Reconocen en Texas a Pilar Luna por más de 30 años de investigación


Pilar Luna se convirtió en la primera investigadora de América Latina y la cuarta mujer en recibir ese premio. EL UNIVERSAL
  • Es pionera de la arqueología subacuática en México
Este galardón se otorga anualmente por la Sociedad de Arqueología Histórica (SHA por sus siglas en inglés)
CIUDAD DE MÉXICO (17/ENE/2011).- La mexicana Pilar Luna Erreguerena, precursora de la Arqueología Subacuática en México, fue condecorada con la medalla 'J.C. Harrington', en reconocimiento a su trayectoria de más de 30 años dedicados a la investigación y preservación del patrimonio cultural sumergido.

Este galardón se otorga anualmente por la Sociedad de Arqueología Histórica (SHA por sus siglas en inglés), agrupación estadunidense que aglutina el mayor número de académicos en la materia.

Con este reconocimiento, que se concedió recientemente en Austin, Texas, Pilar Luna se convirtió en la primera investigadora de América Latina y la cuarta mujer en recibir ese premio.

La presea representa además un reconocimiento a la labor que a lo largo de tres décadas ha desarrollado México en la investigación y salvaguardia de los bienes culturales e históricos que yacen en las profundidades. Tarea que ha sido encabezada desde 1980 por la experta del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

La 'Medalla J.C. Harrington' —nombrada en honor de Jean Carl Harrington, padre de la arqueología histórica en Estados Unidos— es la presea más importante que concede la SHA a quienes a través de su trayectoria profesional han contribuido a la investigación y preservación del patrimonio cultural del orbe.

Es la segunda ocasión que esta insignia se concede a un investigador en el campo de la Arqueología Subacuática, la primera le fue entregada en 1999 al Dr. George F. Bass, considerado el 'padre de la arqueología subacuática en el mundo'.

'Cuando me informaron el año pasado que la Sociedad de Arqueología Histórica había decidido otorgarme la Medalla J.C. Harrington, no sabía realmente a qué se referían y necesité de unos minutos para empezar a comprender la magnitud de este reconocimiento', recordó Pilar Luna, titular de la Subdirección de Arqueología Subacuática (SAS) del INAH.

'Me considero un ser privilegiado, puesto que estoy convencida de que hay personas que merecen reconocimientos por sus logros y nunca los reciben. Además, haberlo recibido en vida, y en compañía de tantos seres queridos, ha sido un verdadero regalo de Dios', comentó.

La ceremonia de premiación tuvo lugar hace unos días, en el marco de la 44 Conferencia Anual de Arqueología Histórica y Subacuática, celebrada en Austin, Texas, donde las doctoras en arqueología Margaret Leshikar-Denton y Toni L. Carrell, presentaron una semblanza de la arqueóloga mexicana.

Como parte de dicha exposición, la cual será publicada por la SHA, ambas especialistas citaron fragmentos de 10 cartas escritas por reconocidos expertos de varios países en el tema del patrimonio cultural, en apoyo a la candidatura de Pilar Luna.

En este mismo foro, un grupo de nueve investigadores de la Subdirección de Arqueología Subacuática del INAH, entre ellos la arqueóloga Luna, presentaron una serie de ponencias bajo el título Treinta años de Arqueología Subacuática en México. Investigaciones actuales.

En la primera conferencia, 'Treinta años de arqueología subacuática en México: de la visión a la acción', Luna Erreguerena hizo una revisión desde los inicios en 1980 de esta disciplina en México, hasta la actualidad.

Los otros investigadores mexicanos —cinco arqueólogos, una historiadora, un biólogo y una restauradora— expusieron los proyectos específicos que el INAH ha impulsado a lo largo de 30 años en este país, entre ellos el de la Flota de la Nueva España de 1630-1631, enfocado a la búsqueda de pecios hundidos que pudieron haber tenido alguna relación con dicha escuadra que zarpó en 1631 de Veracruz hacia España.

Otro de los esquemas presentados fue el del Inventario y Diagnóstico de Recursos Culturales Sumergidos en el Golfo de México, y las exploraciones en torno al cráter del Nevado de Toluca, entre otros.

'Los logros de la arqueología subacuática mexicana a lo largo de 30 años han sido muchos. De tal modo que la postura de nuestro país en lo que se refiere a la protección del patrimonio cultural subacuático es reconocida internacionalmente', dijo Luna.

México forma parte de varios consejos internacionales especializados en este tema, como el Consejo Asesor en Arqueología Subacuática y el Comité Internacional sobre Patrimonio Cultural Subacuático (ICUCH-ICOMOS), señaló la fuente.

Agregó que también es miembro desde su creación en diciembre de 2009, del Consejo Científico y Técnico para la Convención sobre la Protección del Patrimonio Cultural Subacuático de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura  (UNESCO).

Con motivo del nombramiento de Luna como uno de los 11  miembros de dicho Consejo de la UNESCO, tanto el presidente Felipe Calderón Hinojosa, como el secretario de Educación Pública, Alonso Lujambio, le enviaron sendas cartas de felicitación, en las que reconocen la labor de la especialista del INAH en la salvaguardia del patrimonio cultural de la humanidad.

Respecto a los proyectos para este 2011, la Subdirección de Arqueología Subacuática seguirá avanzando en los proyectos de investigación de la Flota de la Nueva España y en el Inventario y Diagnóstico de Recursos Culturales en el Golfo de México.

Se continuará con las exploraciones en torno al Galeón de Manila, en Baja California, del Nevado de Toluca y Banco Chinchorro, en Quintana Roo, precisó.

Así como en la incorporación de nuevos sitios al Atlas Arqueológico Subacuático para el registro, estudio y protección de cenotes y cuevas inundadas en la Península de Yucatán, además de la protección, conservación, investigación y difusión del patrimonio cultural sumergido del país, agregó.

'En síntesis, se continuarán cumpliendo los objetivos para los cuales fue creada esta área del INAH, en beneficio del legado cultural que yace en aguas continentales y marinas de la República Mexicana', finalizó.


Fuente :  http://www.informador.com.mx/cultura/2011/264399/6/reconocen-en-texas-a-pilar-luna-por-mas-de-30-anos-de-investigacion.htm

jueves, 13 de enero de 2011

El arqueólogo contra el naufragio de la historia

ABC entra en el Institute of Nautical Archaeology, en Texas, el centro de referencia mundial para el patrimonio naval, de la mano del arqueólogo portugués Filipe de Castro

Día 11/01/2011
Imaginen que estamos en el año 2525. En un desierto remoto yace polvorienta la nave Apolo XI en la que el hombre viajó por primera vez a la Luna. Unos exploradores encuentran el transbordador, despojan su interior de cualquier objeto y lo abandonan, dejando tras de sí el artefacto en el que la humanidad, por una vez, dejó de mirar sombras dentro de la cueva y se propuso dar un gran paso.

Puede parecerles ciencia ficción, pero para Filipe Vieira de Castro, director del Laboratorio de Reconstrucción de Barcos en la Universidad de Texas A&M, es tan sólo una metáfora de lo que está ocurriendo hoy en día bajo nuestros mares y océanos.
«Es una pena que un pecio único como el San Diego todavía no esté publicado», dice De Castro. Este galeón español, «dibujado, concebido y construido para realizar una de las rutas más largas y difíciles de este periodo, un space shuttle del siglo XVI» fue hundido cerca de Manila, Filipinas, por navíos holandeses en 1600. En 1991, el arqueólogo francés Frank Goddio lo encontró, extrayendo del buque cada una de los 6.000 piezas que allí se encontraban. Sólo quedó allí el barco y los huesos de trescientos marineros.
«El pecio ha sido excavado y sabemos de los cañones, de las monedas, de las porcelanas… pero el buque, lo realmente interesante desde el punto de vista intelectual, no ha sido publicado», se lamenta De Castro.
Originalmente un ingeniero civil en su Portugal natal, De Castro comenzó a interesarse por la arqueología náutica a principio de los noventa, colaborando de manera amateur con el Museo Nacional de Arqueología de Lisboa. En 1997, atormentado por el descarado saqueo que los cazadores de tesoros estaban infligiendo a los pecios portugueses, colaboró en la creación del Centro Nacional de Arqueologia Náutica e Subaquáteca.
Tras dirigir desde Lisboa la investigación de algunos naufragios, De Castro decidió desplazarse hasta Texas para aprender el oficio de la mano de leyendas como George Bass, padre de la arqueología subacuática, o Richard Steffy, cofundador del prestigioso Institute of Nautical Archaeology. Actualmente, el portugués ocupa el sillón de Steffy como director del laboratorio.
«Odyssey va a pagar»
«Trabajamos 12 meses al año. La arqueología náutica no es como otros trabajos, es divertido e intelectualmente creativo. Nunca he sentido que necesitara vacaciones», dice De Castro, quien además de impartir clases e investigar, colabora activamente con organizaciones internacionales que luchan contra los cazadores de tesoros. «La Unesco está apoyando cada vez más nuestra causa, pero aún queda un largo camino. Actuamos después de que los cazadores de tesoros hayan hecho su trabajo. Deberíamos ser más proactivos pero estamos muy desorganizados».
Sin embargo, reconoce a España el mérito de haber sentado jurisprudencia en los tribunales internacionales. «Soy amigo personal de Greg Stemm y los dos sabemos que lo que él hizo estuvo muy feo y que se va a joder en el tribunal, sabemos que va a tener que devolver todas las monedas. Eso va a ser un muy buen ejemplo, que un cazador de tesoros, por primera vez, vaya a pagar», dice De Castro.
A lo largo de sus años en Texas, el arqueólogo portugués ha elaborado una base de datos de pecios españoles. «Están casi todos, sobre un centenar, con todas las imágenes y textos que he podido acumular» y que —aviso a navegantes— pone a disposición de cualquier investigador.
«Los ingleses han escrito la historia de la Armada española como un relato de gente malvada y avariciosa, que hundía sus barcos porque no eran competitivos», dice De Castro, «y la realidad es que estaban mapeando el planeta, haciendo los primeros estudios antropológicos de las gentes que encontraban y escribiendo páginas increíbles de la literatura mundial, pero los portugueses y los españoles tendemos a pensar en pequeño, y esto no está ayudando a la causa».
Más que una colmena de arqueólogos, el Laboratorio de Reconstrucción de Barcos de Texas A&M, repleto de barcos en miniatura, lápices y planos, parece el taller de una juguetería. De Castro y su equipo están trabajando ahora en la reconstrucción del Vasa, un barco de guerra sueco del siglo XVII. Investigan las culturas que produjeron esos barcos a través de contratos antiguos de compra-venta de madera o iconografía para recrear la construcción del buque y teorizar cómo van a meter dentro a 450 marineros, cuánta agua necesitan o dónde van a dormir.
Bajo la lámina de Vroom, la pantalla del ordenador muestra el detalle de un barco. En realidad, es la fotografía de un fresco impresionista del palacio del Viso del Marqués, en Ciudad Real, a más de 8.100 kilómetros de este laboratorio.
Teoría y práctica
«Me interesa la evolución de las formas», apunta De Castro. «Empezamos con un pequeño dibujo de un buque de tres mástiles en Barcelona, de 1409. Es la representación más antigua de un buque de tres mástiles que va evolucionando hasta un buque que un siglo más tarde va a la India, a América, desde Acapulco hacia las Filipinas… y todo esto supone un trabajo científico prodigioso que nadie ha estudiado a fondo».
Los esfuerzos de este grupo de investigadores no son solamente un reto intelectual por comprender cómo se fabricaron las naves espaciales del siglo XVII. Uno de los proyectos más ambiciosos del INA consiste en restaurar La Belle, un barco francés que naufragó en su intento de ascender por el Mississippi. Tras rescatar las piezas del fondo, la madera será tratada durante tres años en una solución acuosa de polietileno glicol para evitar que se deshaga y, a continuación, restaurada en un secador-congelador gigante. Finalmente, Filipe de Castro y su equipo emplearán las teorías adquiridas para reconstruir este buque, que en unos años será exhibido en un museo de Austin tal y como era antes de naufragar.
Al final de una de sus clases, antes de que sus alumnos se marchen, De Castro comenta que, «por razones prácticas, hay que conocer el pasado. Porque si no lo hacemos, tendremos que fiarnos de nuestros políticos. O lo que es peor, de nuestros periodistas». Touché.
 
A. V.
Filipe de Castro, junto a una de las maquetas en las que trabaja en sus clases





Hallan posible naufragio de cuatro siglos

Soriano. Un hecho fortuito llevó a encontrar elementos que abren una nueva puerta a la historia

Aún no puede afirmarse fehacientemente, pero los científicos estudian los restos de un posible naufragio que, a su vez, podría dar pistas sobre una ciudad perdida.

Aldo Roque Difilippo l MERCEDES
Restos. Estas cadenas están siendo analizadas para datar su antigüedad.
Restos. Estas cadenas están siendo analizadas para datar su antigüedad.
Buceando. Por vía subacuática se encontraron los primeros restos y se sigue investigando.
Buceando. Por vía subacuática se encontraron los primeros restos y se sigue investigando.
 
Un hecho fortuito, la búsqueda de un cuchillo caído al agua, derivó en el hallazgo de lo que podría presumirse un naufragio de hace algunos cientos de años. Aunque todavía los elementos encontrados no permiten aventurar fehacientemente que las cerámicas, restos de botellas, clavos e incluso lastres de piedra y de metal correspondan a un barco que naufragó en esa zona, se abre para los técnicos, una posibilidad importante de investigación y de exploración.
El hallazgo se produjo en un lugar clave de Soriano, la desembocadura del arroyo Espinillo con el río San Salvador, donde en 1527 Sebastián Gaboto estableció un puerto o fuerte del San Salvador, primera incursión española en tierra firme. Un año después, en 1528, allí se realizó la primera plantación de trigo en América. Años más tarde por esa zona también estuvo la Ciudad Zaratina, de la cual se tienen solamente registros escritos pero ninguna referencia física.
La Comisión Nacional de Patrimonio dispuso que tres técnicos, especialistas en arqueología submarina, llegaran hasta el lugar y realizaran la exploración de la zona, acompañados de técnicos locales y de autoridades departamentales. En una primera exploración pudieron encontrarse restos de cerámica europea, botellas de vidrio soplado (lo que estaría dando una aproximación histórica del hallazgo), algunos clavos, cadenas y un par de lastres, lo que haría presumir que se trata de un naufragio.
Uno de esos lastres es un lingote de metal y el otro es un enorme granito que por su característica no corresponde a material geológico de la zona. Además se encontró una especie de polea o trozo mecánico que podría corresponder a una pieza de un barco de principios del siglo XX, por lo que los técnicos se encuentran abocados a clasificar y datar el material para poder determinar fehacientemente a qué etapa corresponde cada uno.
Paralelo a ello se iniciaron los trabajos de conservación del material encontrado, especialmente los hierros, para evitar su degradación al tomar contacto con el aire. En posteriores exploraciones en esa zona los buzos intentarán determinar si debajo del lastre encontrado existen vestigios de madera, lo que sería un indicio fehaciente de que se trata de un naufragio.
Aunque un comunicado emitido por la Intendencia de Soriano se aventuró a afirmar que se trata de "hallazgo de barcos históricos de fines del siglo XVII y principios del XVIII", el arqueólogo Aparicio Arcaus prefirió no fijar ninguna fecha hasta no continuar con los trabajos exploratorios de esa zona y de terminar de relevar y chequear el material recogido. Lo cierto es que se trata de un significativo hallazgo para esa zona del departamento, que pauta la presencia europea en los años de la conquista española.

El hallazgo

El arqueólogo Aparicio Arcaus del Museo Paleontológico Alejandro C. Berro de Mercedes comentó a LA REPUBLICA las características de este hallazgo y las perspectivas de investigación que se abren.

­¿Qué características tiene este hallazgo?
-Fue casual, por parte de dos buzos de Dolores, Alfonso Quian y José Luis Gómez, que buscando un cuchillo se tiraron a bucear en el arroyo Espinillo y después en el San Salvador, y realizaron un hallazgo interesante de material colonial, en general, que fue lo que derivó en nuestra presencia en toda la zona.

­Se encontraron metales, cerámica y algún indicio, ¿de que podría tratarse? ¿de un naufragio?
­Sí apareció cerámica, claramente de torno, que corresponde a la traída por los europeos; no es de aquí. También algunos restos de vidrio y de metales de elementos domésticos y de uso cotidiano. Después, probablemente, y subrayo esto, aparecieron algunos elementos que darían el indicio a un posible naufragio. Pero esto está en una etapa de evaluación superprimaria. No se puede ser concluyente.

­El Ministerio de Educación y Cultura mandó tres técnicos para trabajar en la zona. ¿Se va a recibir apoyo económico para seguir con la investigación?
­El Ministerio, sobre todo a través de la Comisión de Patrimonio, nos envió los técnicos. Entre las tres instituciones participantes, la Intendencia, Prefectura y la Comisión de Patrimonio, estamos desarrollando un plan de trabajo y viendo de dónde van a venir los recursos para continuar con la investigación.

­¿Cuál será el destino de estos materiales?
­La voluntad de las personas que lo encontraron es que queden en el Museo Lacan- Guazú de Dolores. A partir de eso desde el Museo Berro y desde la Comisión de Patrimonio se les va a brindar el asesoramiento técnico en cuanto a catalogación, inventario, conservación y exhibición de los materiales.

­Hay un viejo proyecto en Dolores de dar con un indicio de lo que fue la Ciudad Zaratina. ¿Esta podría ser una de las puntas para llegar a ubicarla?
­Hay una iniciativa de gente vinculada a la historia de hacer una puesta en valor de lo que fue el fuerte San Salvador y la Ciudad Zaratina. Hay que recordar que por el año 1986 u 87, ese lugar fue objeto de excavaciones realizadas por el arqueólogo Arturo Toscano, que recabó materiales y realizó una publicación que refieren a la posible ubicación del fuerte San Salvador. Es un lugar que tiene mucha historia, con un potencial enorme si se lograra profundizar un poco más en las investigaciones, porque sería el primer asentamiento español en nuestra zona. Nuestra intención es integrar todo el proyecto en ese plan de trabajo: lo del fuerte San Salvador con la arqueología subacuática.

­Por el movimiento del río en el correr de los años, ¿podría aventurarse que este descubrimiento corresponda a un asentamiento humano?
­Justamente, las etapas posteriores que estamos iniciando ahora son el estudio de la evolución del paisaje, lo que nos va a permitir ver ese tipo de cosas. No es de descartar que las costas se muevan, más en un río tan meándrico como el San Salvador. No es de descartar que eso en algún momento haya estado seco. Pero esos temas se resuelven con aproximaciones de fotografía aérea y estudios de aproximación del paisaje, que es lo que estamos encarando ahora.

-Alguno de los materiales encontrados serían del siglo XX.
­Sí, en el sitio tenemos lo que se llama un palimpsesto, una mezcla de materiales de distintas cronologías, que por la dinámica del propio sitio es muy factible que se hayan mezclado. Lo que vamos a intentar en las próximas intervenciones es acotar cronológicamente cada uno de los materiales.

­En un hallazgo de estas características, es decir menores a 500 años, ¿qué margen de error puede llegar a tener la datación de estos materiales?
­El Carbono 14, que es la técnica que se utiliza más comúnmente en fechas tan recientes, tiene un margen de error importante, porque no llega a medir bien los materiales históricos, pero hay otras técnicas como la dendrocronología, en el caso de que apareciera alguna madera, con que se puede estudiar la edad. La cerámica también se puede datar mediante otras técnicas.

Fuente: http://www.larepublica.com.uy/comunidad/437769-hallan-posible-naufragio-de-cuatro-siglos

martes, 21 de diciembre de 2010

Museo Guangdong....

Il ritrovamento dell'antica imbarcazione Nanhai:
risalita e ritorno dopo otto secoli di riposo in fondo al mare
Il 22 dicembre 2007, a 20 miglia a sud della città portuale di Dongping, di   Yangjiang, nella provincia del Guangdong, è stata riportata a galla dopo essere stata immersa per 800 anni a trenta metri di profondità un'antica imbarcazione: è la Nanhai No. 1.
class="style37">Che imbarcazione era? Perché affondò? E che carico portava?
Testo di Wei Jun, Cao Jin e Cui Yong
La fase finale dell'edificazione del Palazzo di Cristallo del Museo del Guangdong della Via della Seta Marittima.
Ritrovata
Scoperta per caso negli anni '80, l'imbarcazione affondata era stata individuata durante una missione alla ricerca di tesori del mondo. Nel mese di agosto del 1987 l'ufficio di Salvataggio Marittimo di Canton, sotto il Ministero delle Comunicazioni e in collaborazione con una società britannica di ricerca oceanica diedero inizio alla ricerca fra le acque delle città di Taishan e Yangjiang della provincia del Guangdong, di due imbarcazioni che in passato avevano navigato fra le acque della Compagnia dell'India. Inaspettatamente fu ritrovata un'altra imbarcazione, probabilmente risalente alla dinastia Song (960-1279). Al suo interno sono stati ritrovati più di 200 reperti fra oggetti d'uso personale ed eleganti prodotti di porcellana risalenti alle dinastie Song e Yuan (1271-1368), prodotti di quattro importanti scuole della lavorazione della porcellana fra cui Jingdezhen, Longquan, Dehua e Jianyao, insieme ad altri preziosi ritrovamenti fra cui bottigliette per inchiostro, lingotti d'argento, monete di rame e, di notevole riguardo, una cintura d'ora lunga 170 centimetri realizzata con grande raffinatezza.
Mappa della Via della Seta Marittima
Il gruppo di ricerca cinese ha riportato la scoperta all'amministrazione provinciale per i ritrovamenti generando interesse nei circoli archeologici del mondo e il governo cinese ha organizzato delle ricerche e degli scavi per studiare approfonditamente l'antica imbacazione.
A causa della carenza di esperienza nell'ambito delle ricerche archeologiche, a seguito dell'approvazione del Concilio di Stato, il Museo di Storia della Cina, insieme all'Istituto asiatico di ricerca giapponese dell'archeologia sottomarina stabilirono, nell'agosto del 1989, una cooperazione per la creazione di una commissione accademica di ricerca dell'antica imbarcazione affondata, ora conosciuta con il nome di Nanhai (Mare cinese Meridionale) n. 1.
A Longquan-style blue porcelain plate with floral patterns, from Nanhai No. 1 in 2002.   by Xu Xun
Le prime ricerche, condotte nel novembre del 1989, portarono all'identificazione della precisa locazione della nave affondata.
Il programma della Nanhai n. 1 fu riavviato nel mese di aprile del 2001, grazie al supporto finanziario dell'Associazione cinese di Hong Kong delle Esplorazioni archeologiche sottomarine. Il Centro di ricerca archeologica sottomarina, sotto il Museo di Storia Cinese e l'Istituto di ricerca archeologica del Guangdong dei patrimoni culturali hanno costituito un gruppo di archelogi che ha portato avanti i lavori.
La rotta della Via Orientale della Seta Marittima
Dal 1989 al 2007, sono state condotte otto ricerche e scavi di prova per la Nanhai n. 1, che hanno permesso di determinare le dimensioni dell'imbarcazione: lunga 30,4 metri, larga 9,8 metri e alta 4 metri. Affondata in un metro di sabbia a una profondità di 25 metri sott'acqua. Lo scavo si è ben conservato mentre la parte superiore è ormai scomparsa. Le parti principali, fra cui il ponte principale, i lati e le strutture di supporto sono rimaste intatte. E, cosa affascinante è che all'interno della cabina sono state ritrovati porcellane ed oggetti di metallo di cui le decorazioni sono ancora oggi chiaramente visibili e nitide.  
Dal 15 marzo all'8 maggio 2007 gli archeology cinesi hanno condotto scavi e ricerche sulla Huaguang Reef nr. 1, affondata nel Mar Meridionale della Cina vicino alla provincia-isola di Hainan. Fu scoperta nel 1996 da alcuni pescatori cinesi.
Si prevede che il recupero della Nanhai n.1, il più importante ritrovamento archeologico sottomarino nella storia cinese, offrirà importanti testimonianze dello studio marittimo della Via delle Spezie, così come della storia della navigazione, del commercio   con l'estero e del settore della costruzione navale.   

Tesori esposti

Fra i mesi di marzo e maggio del 2002, il Museo Nazionale della Cina e l'Istituto di ricerca archeologica del Guangdong condussero gli scavi iniziali della Nanhai n.1. All'interno di una cabina di un metro quadrato, situata al centro dell'imbarcazione affondata fu ritrovato un numero notevole di oggetti raffinati, fra cui più di 4.000 oggetti di porcellana e numerosi recipienti di lacca, e ancora pezzi in pietra, ferro e bronzo, lingotti d'argento e monete di rame. Gli specialisti stimarono che il numero totale di ritrovamenti a bordo del relitto fosse superiore a 80.000.
Uno specchio di rame tratto dalla Nanhai nr. 1, trovato nel 2007.
Fotografia gentilmente offerta dall'Istituto di Ricerca Archeologica del Guangdong
I pezzi ordinati nella cabina suggeriscono che si trattasse del carico più importante.
Nel 2004 furono poi condotte ulteriori ricerche quando fu raccolto un numero incredibile di monete di rame, tutte di diversi periodi della dinastia dei Song Settentrionali (960-1127), un numero minore di monete risalenti al periodo del regno delle dinastie dei Sui (581-618), dei Tang (618-907) e delle Cinque Dinastie (907-1127). Le più antiche ritrovate risalenti al periodo degli Han Orientali (25-220 A.D.) e le più recenti risalenti al periodo della dinastia dei Song Meridionali (1127-1279). Ecco perché si ritiene che la Nanhai n. 1 sia affondata intorno al periodo della dinastia Song.
Un'anfora marrone invetriata trovata nella Nanhai nr. 1 nel 2007.
Fotografia gentilmente offerta dall'Istituto di Ricerca Archeologica del Guangdong .
Portati alla luce nel 1987, fra gli oggetti di maggior particolare interesse è stata trovata una cintura placcata in oro, spessa tre centimetri e lunga 170 centimetri. Gli archeologi stimano che fosse appartenuta al capitano, forse un nativo delle regioni occidentali dell'Asia. La lavorazione artigiana e la forma della cintura hanno tratti chiaramente di origine asiatico-occidentale, non certamente cinesi. Numerosi altri pezzi fanno pensare ad una stretta connessione fra la Nanhai n. 1 e la Via della Seta Marittima.
All'epoca della dinastia Han (206 B.C.-A.D. 220) fu aperto un passaggio di collegamento fra il Mar Meridionale Cinese e l'Oceano Indiano. Ciononostante, a causa dei limiti nell'ambito della navigazione, le navi mercantili cinesi non si avventurarono nell'oceano prima della dinastia Song (960-1279).
Monete di rame trovate nella Nanhai nr. 1, recuperate nel 2004. Fotografia gentilmente offerta dall'Istituto di Ricerca Archeologica del Guangdong
La Cina vide infatti fiorire il commercio marittimo durante le dinastie Song e Yuan, di cui narrò il veneziano Marco Polo nel suo libro Milione e nel libro, di recente pubblicazione compilato da esperti britannici intitolato La città della Luce di Jacob d'Ancona.
Si ritiene che la Nanhai n. 1 fosse una delle navi mercantili di cui si narra nel libro.
Frammenti di lacca trovati nella Nanhai nr. 1 nel 2002.    Foto di Xu Xun
Oltre alle frequenti tempeste in quest'area, la frastagliata costa compresa lungo la Via della Seta Marittima fra il Mare Meridionale cinese e l'Oceano Indiano rappresentava gravi pericoli per le navi a causa delle frequenti barriere coralline che emergevano danneggiando le imbarcazioni di legno. E si pensa che possa essere stata questa la causa dell'affondamento della Nanhai n. 1.
Oggi essa funge da mediatore di cultura: dalla sua scoperta specialisti e studiosi hanno riposto numerose speranze perché essa funga da base per l'approfondimento dello studio della storia della costruzione navale, dei porti, delle rotte, sul commercio lungo la Via della Seta Marittima e della produzione della porcellana.
Un braccialetto placcato in oro decorato con motivi di drago recuperato nella Nanhai nr. 1 nel 2007.   Foto di Xu Xun
Pettini di legno e una statua di Bodhisattva, trovate a bordo della Nanhai nr. 1, nel 2007.   Foto di Xu Xun
Si presume che i caratteri incisi nel fondo di questo pezzo siano la firma di chi la creò. Ritrovato nella Nanhai nr. 1 nel 2002.   Foto di Xu Xun
Un veso verde, invetriato realizzato nel forno di Cizao e tratto dalla Nanhai nr. 1 nel 2002.
A Cizao-style green-glazed plate with floral decorations on the edge from Nanhai No. 1, found in 2007.   by Xu Xun
Un scodella di porcellana blu in sitle Longquan con motivi decorative, trovata a bordo della Nanhai nr. 1 nel 2007.
A Longquan-style blue porcelain plate with floral patterns, from Nanhai No. 1 in 2002.   by Xu Xun
Una scodella verde, invetriata a forma di fiore di loto realizzata nel forno di Cizao tratta dalla Nanhai nr. 1 nel 2002.
Un vado di porcellana bianca e blu prodotta nei forni di Dehua decorata con motivi floreali, tratta dalla Nanhai nr. 1 nel 2007.
Un recipiente delicato trovato nella Nanhai nr. 1, scoperta nel 1987.
Questo pezzo ornamentale placcato in oro, sembra essere la fibia di una cintura. Trovata a bordo della Nanhai nr. 1 nel 1987.   Foto di Xuxun

Ritornata a casa

Un artista al Museo del Guandong della Via della Seta Marittima.
In fondo al mare la struttura lignea della nave è diventata fragile, e il tradizionale processo di recupero, che prima ha riportato a galla gli oggetti che conteneva e dopo il relitto, ovviamente poteva apprortare danni allo scafo già in ovvie condizioni di decadimento.
A partire dal 2002 l'Amministrazione di Stato cinese per i Patrimoni Culturali   ha riunito numerosi esperti perché elaborassero un sistema per recuperare il relitto. E questa ricerca di esperti ha portato alla realizzazione di un programma che ne permettesse il recupero anche nelle condizione di poca visibilità del sito in cui si trovava. L'intera nave, il suo carico e la sabbia in essa accumulatasi sarebbero state racchiuse all'interno di una sorta di cesto protettivo d'acciaio appositamente realizzato per il recupero e per trasportare successivamente il relitto nel cosiddetto “Palazzo Cristallo” una piscina di dimensioni notevoli all'interno del Museo della Via della Seta Marittima. Il Palazzo di Cristallo è stata realizzata per esporre e proteggere l'antica nave di inestimabile valore culturale, scientifico e commericale, giacché si tratta del primo recupero attraverso operazioni del genere usate fino ad ora.
Un artista al Museo del Guandong della Via della Seta Marittima.
Il Guangdong ha stanziato 160 milioni di yuan per costruire il Museo della Via della Seta Marittimo: 130.000 metri quadrati lungo la spiaggia di Yangjiang color argento lunga cinque chilometri di ailing Island, designato per ospitare una collezione di 30.000 relitti.
Il museo è stato realizzato da far pensare alle onde dell'oceano o alla chiglia di un'antica nave, e comprende cinque strutture collegate fra loro di forma ellitica di diverse dimensioni. L'anima del museo è il Palazzo di Cristallo, lungo 64 metri, largo 40 metri e alto 23 metri e inserito in una immensa piscina di vetro colma d'acqua di mare e profonda 12 metri. La temperatura, la pressione e altre condizioni ambientali sono le stesse dell'ambiente in cui si trovava immersa la Nanhai n. 1.
Chi giunge in visita può osservare i lavori di recupero che procedono attraverso un corridoio sotterraneo, le finestre di una cabina di osservazione panoramica e attraverso le finestre ai due lati di 23,6 metri sopra la piscina.

Un salvataggio andato a buon termine

27 dicembre 2007, città di Yangjiang, Guangdong: l'involucro protettivo in acciaio che racchiude la Nanhai nr. 1 viene trasportato al Palazzo di Cristallo.
Il recupero della Nanhai n. 1 è stato avviato l'8 aprile 2007: quel giorno due imbarcazioni, le più costose in assoluto del loro genere, sono apparse fra le acque della città di Yangjiang. Una era la Huatianlong con a bordo la struttura necessaria per il recupero del relitto, una gru di enormi dimensioni e del valore di 700 milioni di yuan; l'altra era l'inestimabile Nanhai n. 1.
22 dicembre 2007: la grande gru Huatianlong, e l'imbarcazione Zhongren 1601, hanno riportato a galla la nave Nanhai nr. 1 contenuta all'interno di un sostegno protettivo di acciaio appositamente realizzato. Foto gentilmente concessa dall'Ufficio di Recupero marittimo di Canton del Ministero delle Comunicazioni. .
L'ufficio di Recupero e Salvataggio marittimo di Guangzhou (Canton) ha avviato le operazioni per ripulire lo strato di sedimenti che ricopre la superfice della nave ed ha ricostruito una struttura a cesto protettivo a tre piani intorno alla relitto. La parte più difficile è certamente stata riportare a galla il relitto.
La nave di 800 anni è stata riportata a galla il 22 dicembre 2007; una settimana dopo la Nanhai n. 1 è stata trasferita nel Palazzo di Cristallo e presso il Museo della Via della Seta Marittima si è tenuta una grande cerimonia di festeggiamento per il completamento delle operazioni di recupero dell'antica imbarcazione cinese.  
Dopo la sua scoperta, venti anni prima che la Nanhai n. 1 emergesse dagli abbissi del mare. E ci vorranno altri dicei anni prima che le protezioni e la spessa coperta di sabbia siano completamente rimosse e che si possa rivelare l'aspetto originale dell'antica imbarcazione. Il mistero continua e molte sono le domande a cui ancora non si può dare risposta.
27 dicembre 2007, città di Yangjiang, Guangdong: l'involucro protettivo in acciaio che racchiude la Nanhai nr. 1 viene trasportato al Palazzo di Cristallo.
24 Novembre 2007: Zhongren 1601 (a sinistra), un enorme imbarcazione per trasportare la Nanhai nr. 1, a circa un chilometro dalla riva dove si trova il Palazzo di Cristallo del Museo del Guangdong della Via della Seta Marittima.
Protetta all'interno del suo involucro d'acciaio, la Nanhai nr. 1 si trova ora all'interno del Palazzo di Cristallo, a casa. 

L'Archeologia Marina e il Centro Sperimentale di Archeologia Sottomarina


Le profondità marine hanno da sempre esercitato un grande fascino sull'uomo, che ha cercato di esplorarle, sia per il puro piacere di cimentarsi con la possibilità di nuotare sott'acqua, sia per sfruttare i doni che il mare contiene, sia infine per riprendere al mare i carichi, o almeno gli oggetti più preziosi delle navi naufragate.
E' noto come in Grecia, fin dall'antichità, la pesca delle spugne, delle perle, o delle murici da cui ricavare la porpora, fosse una delle principali attività dei pescatori più abili nell'immersione in apnea. E le prime attività connesse con i lavori di recupero dei carichi delle navi naufragate, o di quelli deliberatamente gettati in mare per alleggerire il carico durante le tempeste, sono documentate in epoca romana da iscrizioni che menzionano gli urinatores, cioè nuotatori subacquei specializzati in quel particolare lavoro, presenti presso gli scali fluviali del Tevere e nel porto di Ostia.
Naturalmente, per effettuare con maggiore efficacia l'attività subacquea, l'uomo ha fatto ricorso, nell'arco dei secoli, ad attrezzature sempre più sofisticate.
Già Aristotele descrive l'impiego, per respirare sott'acqua, di cannelli con un'estremità emergente dalla superficie del mare.
Alessandro Magno Miniatura indiana del XVI secolo che rappresenta Alessandro Magno (IV sec. a.C.) durante un'immersione in una campana di vetro (Da Gandolfi 2000)
Tra le innumerevoli imprese fantastiche attribuite ad Alessandro Magno, si narra che il re macedone si fece calare in mare protetto da un involucro di vetro, per conoscere da vicino le meraviglie del mondo marino.
Nel Rinascimento l'interesse per l'ignoto mondo subacqueo favorì la ricerca di nuovi mezzi di ausilio; di macchinari per esplorare il fondo del mare si occupò, manco a dirlo, Leonardo da Vinci mentre il famoso architetto Leon Battista Alberti, a metà del '400, tentò invano, con l'aiuto di uno zatterone e di grossi uncini, di recuperare le due navi da diporto dell'Imperatore Caligola (12 - 41 d.C.) affondate nel lago di Nemi. L'impresa fu ritentata un secolo dopo dall'ingegnere militare Francesco de Marchi, che si calò personalmente nelle acque del lago laziale all'interno di una campana di legno munita di un vetro per vedere all'esterno, ma l'esperimento per poco non si trasformò in tragedia.
Nel corso del XVII secolo furono perfezionate le attrezzature, tra cui la campana batiscopica messa a punto dall'astronomo inglese Edmund Halley; notevole impulso all'attività subacquea nei primi anni del XIX derivò dall'invenzione della prima tuta da palombaro realizzata da K.H. Kleingert nel 1798, che consentiva maggiore autonomia e manovrabilità in immersione, e determinò un grande incremento nelle ricerche e nel recupero di beni sommersi.
E ancora ad opera di palombari venne effettuata nella prima metà del Novecento la scoperta del relitto di Anticitera, vicino all'isola di Creta, e di quello di Mahdia, davanti alle coste della Tunisia.
Efebo di Anticitera Il cosiddetto Efebo di Anticitera, Atene, Museo Nazionale (Gandolfi 2000))
Il relitto di Anticitera è di una nave affondata vicino all'isola di Creta nei primi decenni del I sec. A.C. con un carico di sculture greche in marmo e in bronzo, tra cui la famosa statua di Efebo del IV sec. A.C. L'opera, che risale alla metà del IV sec. a.C., è un prodotto della cosiddetta scuola d'Argo, che risente dell'influenza di Policleto. La statua, infatti, presenta la posa conforme al canone policleteo (lato sinistro, portante, a piombo e l'altro animato da un accenno di moto), ma rivela contemporaneamente la volontà di rappresentare l'atto imminente o il gesto attuale. La statua forse raffigura Paride con la mela, o Perseo con la testa della Medusa.
Genio alato Il cosiddetto "Genio alato", nell'atto di incoronarsi. Relitto di Mahdia, Tunisi, Museo del Bardo (Gandolfi 2000)
Il relitto di Mahdia anch'esso affondato nella prima metà del I sec. A.C., è stato ritrovato davanti alle coste della Tunisia; la nave trasportava, probabilmente verso Roma, un carico di opere d'arte costituito di statue di marmo e di bronzo di varie dimensioni, tra cui un genio alato in atto di incoronarsi, alcuni nani danzanti, un efebo che suona la cetra, un Hermes con mantello e calzari alati.
Ma già nel recupero del prezioso carico della nave affondata a Mahdia veniva sperimentato l'autorespiratore ad aria, di recente invenzione, che avrebbe provocato una vera rivoluzione nel campo delle immersioni e delle attività subacquee, mettendo in disuso la gloriosa tuta da palombaro del secolo precedente.
L'invenzione, che consente al sommozzatore l'indipendenza dalla superficie e una pressoché totale libertà di movimento, era stata messa a punto nel 1943 dal giovane ufficiale della marina francese Jacques Yves Cousteau e dall'ingegnere Emile Gagnan e, grazie al nuovo strumento, il numero dei subacquei è andato enormemente aumentando specialmente negli ultimi decenni, a vantaggio della ricerca archeologica sottomarina.
La conseguenza negativa è stata il moltiplicarsi delle azioni di saccheggio dei reperti sommersi, non considerati come patrimonio culturale comune, ma come oggetti da collezionismo di provenienza quasi misteriosa. Ancora oggi infatti è valida l'antichissima usanza mediterranea dell'attribuzione dei resti di un naufragio a chi se ne impadronisce per primo, il che ha talora ispirato la malvagia pratica di far naufragare le navi per accaparrarsi i loro carichi, come per certo già avveniva in alcune regioni del tardo Impero Romano.
Le ricerche sistematiche nei mari italiani ebbero inizio nel 1957, quando fu creato, in seno all'Istituto Internazionale di Studi Liguri, il Centro Sperimentale di Archeologia Sottomarina, con sede ad Albenga, dove era iniziata la ricerca subacquea mediterranea con il ritrovamento e l'esplorazione del relitto della nave romana, detta appunto "di Albenga", ad opera di Nino Lamboglia, pioniere dell'esplorazione archeologica sottomarina.
Targa Lamboglia La targa in via Croce di Malta a Imperia
Nel 1958 l'Italia ebbe per prima una nave militare utilizzata per le ricerche archeologiche sottomarine: fu infatti assegnato al Centro sperimentale di Albenga l'ex dragamine "Daino", che, attrezzato opportunamente, permise al Centro di estendere dal 1959 al 1963 le sue campagne annuali su tutte le coste italiane, esplorando relitti e città sommerse.
Durante le ricerche realizzate nel 1964-65 venne condotta l'esplorazione sistematica dei fondali intorno all'isola Gallinara, che hanno restituito materiali di diverse epoche, databili dal V sec. A.C. all'età moderna.
Nel 1968 il Centro poté continuare il suo programma di ricerca armando una propria nave, la "Cycnus" dove vennero sistemate tutte le attrezzature della "Daino", che fu affiancata da un piccolo battello di appoggio, il "Cycnulus", utilizzato per i sopralluoghi veloci e gli interventi di minor impegno. La nuova organizzazione permise una serie di annuali campagne di ricerca e di esplorazione lungo gli 8000 km di costa della penisola.
Furono realizzati in quegli anni numerosi interventi: in Puglia sul relitto di porto Badisco, nelle acque di Populonia nel golfo di Baratti, nel porto etrusco di Pyrgi a Santa Severa, nelle isole Eolie vicino a Filicudi.
Nel 1973 il Centro intervenne anche nel litorale ionico calabrese, a Riace, dove nel 1972 erano state quasi miracolosamente scoperte le due famose statue dei guerrieri bronzei del V sec. A.C.
A partire dal 1977, nonostante la tragica morte in mare del suo fondatore e primo direttore Nino Lamboglia, e il disarmo delle navi Cycnus e Cycnulus, il Centro Sperimentale di Archeologia Sottomarina ha continuato la sua attività, affittando di volta in volta i mezzi nautici sui quali venivano ospitate le attrezzature. Tra gli interventi di maggior rilievo si ricordano le esplorazioni sul relitto di Cala Piccione a Baratti, lo scavo nel porto di Olbia, quello sulla nave a dolia di Diano Marina e quello della necropoli neolitica sommersa, nel laghetto terminale della Grotta Verde di Alghero.
Unico nel suo genere è il fortuito ritrovamento di Fiumicino, durante gli scavi per la realizzazione dell'aeroporto, che ha restituito gli scafi di cinque navi databili a cavallo tra il II e il III secolo dell'era cristiana, illuminanti sulle tecniche di costruzione degli antichi maestri d'ascia.
Dagli oggetti che si rinvengono sui relitti, che trovano riscontro nelle fonti scritte, è possibile conoscere la vita di bordo: dalle pentole, a volte con segni di bruciato, e dal vasellame, a volte con resti di ossa animali, si conosce l'alimentazione; su alcune imbarcazioni sono stati scoperti resti di focolare, mortai, macine per ricavare farina dai cereali, vasellame e contenitori vari di terracotta e di bronzo, per alimenti solidi e liquidi. Sono anche stati ritrovati oggetti personali, indumenti e monili, nonché monete e stadere per le operazioni commerciali, una volta giunti a destinazione; e persino attrezzi di bordo, come bozzelli di legno, frammenti di cime e cordami, ancore e scandagli.

Fuente: http://www.sullacrestadellonda.it/archeo/archeoindex.htm

Sénat : L’archéologie subaquatique et sous-marine à l’abri de la rigueur ?


SÉNAT - RAPPORT - ARCHÉOLOGIE SOUS-MARINE

Le rapport d’information de Yann Gaillard, au nom de la commission des finances, sur l’archéologie subaquatique et sous-marine a été déposé le 16 novembre 2010. Il est désormais disponible sur le site internet du Sénat


Communiqué : L’archéologie en milieu immergé constitue une discipline exigeante, pratiquée à haut niveau par un nombre très restreint de spécialistes dans le monde. La France a indiscutablement fait figure de précurseur dans ce domaine, et constitue toujours un modèle et une référence pour les pays étrangers souhaitant mieux connaître et mieux gérer leur patrimoine subaquatique et sous-marin.
Cette discipline est placée sous la responsabilité du Département des recherches archéologiques subaquatiques et sous-marines (DRASSM), service à compétence nationale du ministère de la culture et de la communication, et héritier de la direction des recherches archéologiques sous-marines créée par André Malraux en 1966.

L’archéologie sous-marine connaît aujourd’hui d’importantes mutations, parmi lesquelles l’élévation du niveau des exigences scientifiques imposées aux archéologues, l’augmentation potentielle du nombre des biens culturels maritimes à protéger, ou le nécessaire développement de l’archéologie préventive en milieu immergé.
De nouveaux enjeux surgissent également, tenant à la préservation de relations harmonieuses avec le monde des archéologues bénévoles, inventeurs de la discipline, ou à la gestion du retentissement médiatique de certaines découvertes, dont la plus emblématique est certainement celle du fameux « buste de César » dans le lit du Rhône.


Le présent rapport d’information retrace les résultats d’une mission de contrôle sur pièces et sur place conduite de janvier à novembre 2010. Il revient sur les principales actions menées par le DRASSM, ainsi que sur la conduite du projet André-Malraux, futur navire de recherche dont la construction a été décidée par le ministre de la culture et de la communication à la fin de l’année 2009.

Lire le rapport

Lire aussi

Le Rhône rend de nouveaux trésors à Arles Mardi 6 octobre 2009

Michel L’Hour : 20 ans d’archéologie sous-marine sur les côtes du grand Ouest Mercredi 22 juillet 2009

Découvertes archéologiques exceptionnelles à Arles Vendredi 16 mai 2008

Fuente: http://patrimoine.blog.pelerin.info/2010/11/26/senat-larcheologie-subaquatique-et-sous-marine-a-labri-de-la-rigueur/ 

*Parte del texto * completo en el enlace de arriba.

Archéologie subaquatique et sous-marine : un havre abrité de la rigueur ?

Archéologie subaquatique et sous-marine : un havre abrité de la rigueur ? ( rapport d'information )
Rapport d'information n° 109 (2010-2011) de M. Yann GAILLARD, fait au nom de la commission des finances, déposé le 16 novembre 2010

La Argentina ratificó el tratado internacional que protege el patrimonio cultural subacuático

Bruno Geller (AGENCIA CYTA - INSTITUTO LELOIR)

La Argentina se sumó a la lista de países que han ratificado la Convención para la Protección del Patrimonio Cultural Subacuático, elaborada por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura. Con esta decisión la Argentina asume nuevas responsabilidades a nivel internacional destinadas a fortalecer el cuidado del patrimonio cultural subacuático que yace en sus aguas.

La protección y la preservación de los restos arqueológicos que yacen sumergidos en aguas de mares, ríos y lagos se han visto reforzadas gracias a la ratificación de la Argentina de la Convención para la Protección del Patrimonio Cultural Subacuático, elaborada por países miembro de la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura). Este tratado internacional establece que el patrimonio cultural subacuático no puede ser objeto de compra, venta o transacción comercial alguna y ofrece herramientas para que los Estados mejoren la protección de los objetos arqueológicos. Con el voto de la Argentina, ya son 35 los países que han ratificado dicho convenio.

“Esta convención sienta las bases para que poco a poco se vaya creando un estándar internacional que haga a la buena práctica profesional en materia de patrimonio cultural subacuático. Entre otras cosas, la convención impide la acción de los buscadores de tesoros cuyo interés es realizar negocios con un patrimonio que debe ser de la comunidad y no de particulares. Si bien nuestro país viene hace muchos años trabajando por el patrimonio cultural subacuático, ser ahora un estado miembro de la convención de UNESCO nos coloca en el más alto nivel de compromiso al respecto”, explicó a la Agencia CyTA, la arqueóloga Dolores Elkin, investigadora del CONICET y directora del Programa de Arqueología Subacuática (PROAS) del Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano (INAPL), dependiente de la Secretaría de Cultura de la Nación.

Cuidado del patrimonio arqueológico

“Cuando los cazadores de tesoros irrumpen en sitios arqueológicos simplemente toman piezas que les resultan de valor para obtener algún beneficio económico y en esa acción se pierde información muy valiosa para el conocimiento. Los artefactos se estudian en asociación , o sea en contexto, y todos revisten la misma importancia porque constituyen una pieza del complejo rompecabezas de la historia”, indicó Elkin, que también se desempeña como directora de las investigaciones submarinas de la corbeta inglesa Swift, hundida en 1770 frente a Puerto Deseado, en la provincia de Santa Cruz, Y agregó: “La convención de la UNESCO exige, entre otras cosas, la capacitación profesional adecuada en arqueología y conservación para la intervención sobre el patrimonio subacuatico.”

Asimismo, la convención fomenta la cooperación internacional. “No olvidemos que en el caso de los barcos hundidos, que constituyen gran parte del patrimonio cultural subacuático, el lugar de origen y el lugar de naufragio rara vez coinciden, por lo cual la mejor manera de proteger ese patrimonio es mediante el trabajo conjunto de los distintos interesados”, resaltó Elkin. Y continuó: “Con la ratificación de esta Convención la Argentina asume una serie de nuevas responsabilidades, ya a nivel internacional, que fortalecerán el cuidado del patrimonio cultural subacuático que yace bajo nuestras aguas.”

Para la licenciada Juliana Burton, coordinadora de la Comisión Nacional Argentina de Cooperación con la UNESCO, la ratificación de la convención “es un paso muy significativo para la protección del patrimonio cultural subacuático. Ello se debe a que esta convención, como toda herramienta normativa de la UNESCO, resulta de un proceso amplio y profundo que convoca a todos los Estados Miembros, recoge sus necesidades e inquietudes y fomenta la participación de la comunidad científica internacional. En este sentido, esta convención es el resultado de un proceso cooperativo a nivel internacional que genera las principales sinergias sobre las que los Estados Partes actuarán en el futuro para su aplicación”. Y agregó: “Esta es la tarea que la UNESCO y los Estados que ratifican este acuerdo tienen por delante: establecer las directrices operativas que asegurarán su aplicación. Para ello, la ratificación de los distintos países es un gran paso, ya que a partir de allí, la UNESCO podrá asignar el personal y la estructura dentro de su Secretariado para fomentar acciones con los Estados Partes que sensibilicen a la sociedad civil y al sector público y que instalen capacidades nacionales en la materia.”

Asimismo la licenciada Burton destacó que “la ratificación por parte de nuestro país expresa el compromiso que la Argentina viene asumiendo en torno a la protección de su patrimonio”. Y concluyó: “Hemos avanzado con la aplicación a nivel nacional de las convenciones que protegen el patrimonio cultural y natural y el patrimonio cultural inmaterial. La ratificación de esta convención sigue la línea que el Estado Nacional viene marcando desde hace muchos años”.


Fuente: http://www.argenpress.info/2010/12/la-argentina-ratifico-el-tratado.html

lunes, 22 de noviembre de 2010

Acogió el Castillo de La Real Fuerza a tripulación de buque británico HMS Manchester



Por Isachi Fernández
El Castillo de La Real Fuerza, devenido museo naval del Centro Histórico de La Habana, acogió a una representación de la tripulación del buque HMS Manchester, de la Marina Real Británica, visita de la cual quedará constancia en el centro expositivo cubano a través de una maqueta del legendario navío HMS Victory.


Margarita Suárez, directora de Museos de la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana, dio la bienvenida a los tripulantes, que recorrieron el castillo y manifestaron su admiración, especialmente por el modelo naval del Santísima Trinidad, navío de línea construido en La Habana y botado al mar en 1769, y también por las excepcionales piezas del patrimonio arqueológico subacuático de la nación. Antonio Quevedo, director del museo, y otros especialistas de la institución ofrecieron detalles de los valores patrimoniales del inmueble, presidido por La Giraldilla, símbolo por excelencia de la ciudad y obra del maestro fundidor Gerónimo Martínez Pinzón para ese sitio.

El buque británico HMS Manchester es el primero de su tipo que visita Cuba  desde que en 1957 lo hiciera la fragata HMS Bigbury Bay, de la Marina Real, informó la Excma. Sra. Dianna Melrose, embajadora británica en el país caribeño, presente en el intercambio. La embarcación, un destructor lanzamisiles, fue botada al agua en 1980; navegó por primera vez los mares del Caribe en mayo pasado y viaja con una tripulación de 250 personas, algunas procedentes de Australia, Dominica, Islas Fiji, Jamaica, Nepal, San Vicente y las Granadinas y España.

El c
apitán de fragata Rex Cox agradeció el recibimiento al finalizar la visita, después de la cual la tripulación tenía previsto un recorrido que incluía el cercano Palacio de los Capitanes Generales y la Maqueta del Centro Histórico de La Habana.

Imagen actual del HMS Victory en el puerto de Portsmouth, en el sur de Inglaterra

Buque insignia del almirante Lord Horatio Nelson en la batalla de Trafalgar, el navío HMS Victory sufrió los estragos de la potente artillería del Santísima Trinidad, perteneciente a la flota aliada hispano-francesa, que dañó su arboladura. Con el almirante británico herido de muerte, se produjo un incendio que dejó al navío sin gobierno.

Aunque el barco es un museo en el puerto de Portsmouth, se encuentra todavía en servicio activo al ser el buque insignia del Segundo Lord del Mar. Es el único navío de línea conservado en el mundo.
La Batalla de Trafalgar, librada el 21 de octubre de 1805 entre la flota inglesa, al mando de Nelson, y la flota aliada hispano-francesa, a las órdenes de Villeneuve y de Gravina, constituyó una victoria resonante para los marinos británicos, que en la memorable jornada perdieron a su heroico jefe.

Publicada: 19/11/2010

Buscan restos arqueológicos en lagunas del Nevado

Por invitación de la INAH, 12 alumnos de la UAEM trabajan en las lagunas del Sol y la Luna del Nevado de Toluca para rescatar todas las evidencias que dan cuenta de los rituales prehispánicos que se llevaban a cabo en este lugar
Denise Mackenzie
20 de noviembre 2010
 
A partir de este lunes, 12 estudiantes de la Licenciatura en Arqueología e Historia de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM) se sumaron a los trabajos realizados en las lagunas del Sol y la Luna del Nevado de Toluca, a invitación de la Subdirección de Arqueología Subacuatica del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
Al respecto, el investigador del Centro Universitario de la UAEM Tenancingo, Rubén Nieto Hernández, explicó que de acuerdo a diversos documentos históricos, en este lugar se llevaban a cabo una serie de importantes rituales prehispánicos, entre los que destacan posibles sacrificios de niños en honor a diversas deidades, rituales vinculados con el ciclo agrícola y en los que se efectuaban ceremonias para la petición de lluvias.
Por lo que con los titulares del proyecto, Roberto Junco, Arturo Montero y Víctor Arrebalzaga, encabezados por la subdirectora de Arqueología Subacuatica del INAH, Pilar Luna, los estudiantes de la Máxima Casa de Estudios mexiquense tendrán la posibilidad de penetrar y localizar evidencias de la época prehispánica en el Nevado de Toluca.
De igual forma, Nieto Hernández señaló que el estudio tiene como propósito general conocer y rescatar todas aquellas evidencias que dan cuenta de los antiguos rituales que se llevaban a cabo en esta importante formación geológica del estado de México, por lo que exhortó a los participantes en estos trabajos a aprovechar al máximo la oportunidad y privilegio que significa esto, con la certeza de que realizarán un buen papel.
Al mismo tiempo, refirió que los jóvenes realizarán actividades relacionadas con el trabajo de prospección arqueológica superficial, es decir, el recorrido de todo el cráter y algunos sectores aledaños al volcán, pero también con la realización de excavaciones en la periferia de los dos cuerpos de agua, que se encuentran en el interior.
De igual forma, les va a tocar presenciar, dijo, algunas de las inmersiones que hacen los arqueólogos que practican el buceo profesional para el rescate de las evidencias que se encuentran sumergidas.
Hernández Nieto puntualizó que la invitación redituará para los jóvenes experiencia, sobre todo para que conozcan una línea de investigación poco frecuente en México, como lo es la Arqueología de Alta Montaña, vinculada con aspectos como el estudio del paisaje, entendido como una construcción social en la que se involucran no sólo elementos que fueron creados por el hombre, sino aquellos que son de origen natural.
Finalmente, el especialista destacó que la creación de la Licenciatura en Arqueología en la UAEM permite a la institución llevar a cabo investigación relacionada con el patrimonio arqueológico nacional, para el rescate, investigación y difusión del patrimonio cultural.

Cabe destacar que en el mes de agosto del presente año, arqueólogos del INAH dieron a conocer el hallazgo en Teotihuacan, a 12 metros de profundidad, de la entrada del túnel que conduce a una serie de galerías debajo del Templo de la Serpiente Emplumada.
En esta zona arqueológica, donde, se dijo, pudieron haber sido depositados los restos de los gobernantes de la antigua ciudad. En conferencia de prensa, el arqueólogo Sergio Gómez Chávez, director del proyecto “Tlalocan: camino bajo la tierra”, aseguró que se trata de la excavación más profunda que se ha realizado en México y en este sitio prehispánico.
Los trabajos a partir de los cuales se realizó este hallazgo duraron ocho meses.

   
Fuente: http://www.eluniversaledomex.mx/home/nota9440.html