domingo, 13 de septiembre de 2009

Arqueología Subacuática, una nueva frontera y resultados de las prospecciones de la isla de La Palma.

Los cambios experimentados en los últimos años en la concepción metodológica de la Arqueología, han significado un considerable incremento de las posibilidades científicas de esta ciencia. Al mismo tiempo una evolución progresiva de la actitud de la sociedad acerca del patrimonio histórico y arqueológico ha marcado su transformación en varios frentes.

Por una parte, la sociedad ha tomado una postura beligerante de defensa de ese patrimonio histórico como reserva documental y material de su pasado. Parece haber una necesidad cada vez más acuciante de conocer la propia historia y rasgos culturales, para así proteger la identidad en un intento de evitar el peligro de que, con el progreso tecnológico y la civilización de consumo, se lleguen a olvidar o destruir definitivamente partes importantes de ese acerbo histórico y cultural.

El gran avance de las ciencias en múltiples campos, ha incidido positivamente en la misma concepción y desarrollo metodológico de la Arqueología, haciéndola progresar en sus requerimientos, insistentemente más complejos en la búsqueda de la exactitud, para la interpretación de los repertorios materiales que analiza y valora. De unos planteamientos fundamentados en estudios descriptivos, tipológico comparativos, de interpretaciones historicistas y de interminables formulaciones de hipótesis sustentadas a veces sobre bases de gran fragilidad, hemos pasado a disponer de poderosos medios analíticos que hacen más seguros nuestros programas de investigación, en los que la denominada por algunos, "Arqueología total", sin límites cronológicos ni espaciales, va redefiniendo la vieja concepción que se tenía sobre esta ciencia.

En el amplio marco de la Arqueología, una de sus especialidades más jóvenes, la Arqueología Subacuática, ha experimentado tal vez un desarrollo mayor, debido a la necesidad de apoyarse en los nuevos métodos y técnicas de prospección, comunes a diversos campos de la investigación bajo las aguas, cuya evolución ha sido rápida y sustancial. Al mismo tiempo los indiscutibles avances en el campo del tratamiento y conservación de los restos provenientes de estos yacimientos, han posibilitado un acercamiento sin riesgos para su pervivencia.

Durante varios decenios la Arqueología Subacuática ha tenido un desarrollo tímido, incapaz de salir de los estrechos márgenes que le imponía, por un lado una técnica de trabajo poco difundida entre profesionales de la Arqueología, el buceo con escafandra autónoma, y por otro, la dificultad de hacer frente a unos graves problemas de conservación de los materiales y estructuras hallados, sobre todo los de tipo u origen orgánico.

Estas limitaciones, junto con una concepción restrictiva de esta arqueología también en el aspecto cronológico, hizo que su objeto preferencial de estudio, fueran los restos de naves antiguas y sobre todo los cargamentos de aquellas, las tradicionales ánforas y materiales asociados. No obstante sus limitaciones, el progreso del conocimiento acerca de: rutas de navegación, comercio, distribución, etc. para el mundo antiguo, fue espectacular. El salto cualitativo se da, a nuestro juicio, en el momento en que se acomete la responsabilidad de recuperar, no sólo un material "cómodo" como los objetos cerámicos, sino incluso los orgánicos, las estructuras de madera, los cascos de barcos hundidos.

Con estas premisas no es extraño que ahora veamos con perspectiva histórica muy lejanos, los primeros momentos de esta especialidad hace tan sólo unos decenios, e incluso podamos hacer un análisis crítico rigurosos de los trabajos emprendidos entonces con más entusiasmo que conocimiento, con más voluntad que efectividad y sobre todo con una severa mirada hacia los problemas de conservación generados, entonces en muchos materiales y yacimientos que, o bien se han perdido total o parcialmente, o han sufrido degradaciones importantes, arruinando buena parte de la información que encerraban.

Lejos quedan ya los tiempos de las ánforas recuperadas un poco por todo el Mediterráneo, de las primeras excavaciones de Port Royal en Jamaica, gran parte de cuyos materiales no fueron sometidos a tratamiento una vez sacados del fondo marino, o de los balbuceos con los primeros objetos de madera empapada.

En el campo de la Arqueología Subacuática, la combinación de técnicas históricas con las oceanográficas, con sistemas de posicionamiento global (GPS), sistemas electrónicos y electromagnéticos de localización, la ayuda de pequeños robots teleguiados y otros medios técnicos han permitido por un lado elaborar cartas de fondos marinos detalladas así como la localización de anomalías magnéticas correspondientes a abundantes naufragios en todos los mares consolidando la aplicación de una metodología científica nueva como es la arqueología subacuática, una moderna frontera para la ciencia en cuyo control se trabaja intensamente por parte de investigadores-buceadores para su estudio e investigación así como para su conservación y protección.

Fuente: http://www.aragoninvestiga.org/


El equipo de Arqueología Subacuática de la Universidad de Zaragoza concluye un proyecto de investigación en La Palma.


El equipo de Arqueología Subacuática de la Universidad de Zaragoza, dirigido por Manuel Martín Bueno, integrado en el Grupo Consolidado URBS, CONSI+D, ha concluido el proyecto de investigación en el Archipiélago de Canarias, concretamente en la Isla de La Palma, financiado por el Ministerio de Medioambiente e iniciado en el año 2003.

La finalidad de esta investigación era un inventario e investigación del Patrimonio Arqueológico Sumergido y Costero de la Isla de la Palma, enmarcado en otro más global de documentación de la costa de la Isla de La Palma. Según explica Martín Bueno, este proyecto multidisciplinar que ha contado con la participación de cartógrafos, topógrafos, oceanógrafos, biólogos marinos, geófisicos, geógrafos y ha sido en la última etapa, con toda la información recopilada anteriormente, cuando se ha iniciado el quehacer del equipo de Arqueología Subacuática de la Universidad de Zaragoza.

''Nuestro equipo comenzó su actividad en el 2004, con un trabajo básicamente de recogida de información histórica y geográfica, basándonos en los datos recogidos anteriormente por los otros equipos y con la información cruzada se conseguirá definir las zonas más sensibles a los hallazgos de restos arqueológicos'', detalla Martín Bueno y puntualiza con exactitud que fue en el segundo semestre del año pasado cuando se inciaron las inmersiones.

Con este estudio de tres años, se han conseguido valorar los recursos de la isla para conseguir así una eventual protección ante las actuaciones de desarrollo urbanístico, turístico o de adecuación del litoral que puedan programarse en el futuro y evitar acciones que pudieran poner en peligro los recursos que contenga la zona.


Fuente: http://www.aragoninvestiga.org/

Aragón, pionero en estudios de arqueología subacuática.

La Arqueología Subacuática, inicialmente llamada Arqueología Submarina, dio sus primeros pasos en los primeros años del siglo XX en el Mediterráneo. Pero su desarrollo, muy ligado al de las técnicas del buceo y sobre todo de los equipos que posibilitaban esta práctica, no sufrió un salto cualitativo importante hasta los años inmediatos a la Segunda Guerra Mundial. En ese tiempo, los militares franceses J. Cousteau y F. Gagnan, desarrollaron un modelo de escafandra autónoma que permitió al buceador desligarse definitivamente de la superficie, al poder llevar consigo, de manera cómoda y eficaz, el suministro de aire suficiente que le ayudaba a alargar su periodo de inmersión. Con este se abrió todo un mundo de posibilidades, antes ligadas tan sólo a actividades militares y pesados trabajos portuarios (se realizaban mediante incómodos trajes de buzo clásico y suministrando el aire desde la superficie).

En un principio la Arqueología Subacuática estuvo dedicada sobre todo a la búsqueda y recuperación de barcos antiguos cargados con ánforas. Pero enseguida dio paso al estudio de puertos antiguos o barcos de otros periodos históricos, como los que utilizaban los vikingos de Roskilde en Dinamarca, el Vasa en Suecia, el Mary Rose en el Reino Unido o los galeones españoles de la Carrera de Indias.

En la actualidad no podría comprenderse el estudio de la Historia sin contar con esa parte que las fuerzas de la naturaleza o la estupidez humana hicieron que se perdiera en los fondos marinos, lacustres o fluviales. Los restos de los puertos de las poderosas flotas de Cartago o Roma y las incógnitas que todavía se ciernen sobre la fabulosa Alejandría de Cleopatra y César tienen su respuesta en buena medida bajo las aguas mediterráneas. Hoy por fortuna los progresos de la Arqueología Subacuática permiten que podamos llegar con relativa facilidad y seguridad hasta ellos.

En sus comienzos, la actividad arqueológica fue llevada a cabo a por buceadores pero recibió más tarde la atención de arqueólogos que comprendieron de inmediato las inmensas posibilidades que se abrían para la investigación histórica. De meros observadores y estudiosos de los objetos recuperados por otros, pronto pasaron a tomar parte activa dirigiendo los trabajos de inmersión. Finalmente se acabarían convirtiendo en buceadores para tomar contacto directo con el nuevo horizonte que se abría a la Arqueología.

La fascinación de los fondos marinos atrajo también la atención de otras gentes deslumbradas por historias de piratas y galeones repletos de oro. Estos cazadores de tesoros lograron, en ocasiones, hacer fortuna saqueando barcos hundidos y destrozando para la historia y el patrimonio cultural conjuntos que hubieran podido ofrecer informaciones de gran importancia y materiales con los que enriquecer museos públicos. Afortunadamente, una legislación internacional más efectiva y una actividad arqueológica cada vez más desarrollada han logrado frenar tan perniciosa actividad.

La arqueología subacuática se ocupa de la localización, estudio y recuperación de todo tipo de vestigios históricos bajo las aguas y tiene uno de sus equipos pioneros en España, precisamente en la Universidad de Zaragoza. Desde comienzos de los años setenta en todo el mundo empezó a despertarse un interés creciente por esta especialidad. Al mismo tiempo un grupo de investigadores aragoneses, bajo la dirección del profesor de Arquelogía de la Universidad de Zaragoza Manuel Martín-Bueno, empezó a desarrollar una actividad que en sus comienzos resultaba paradójica en una tierra de interior, aunque el tiempo ha demostrado su oportunidad. El equipo, aglutinando a arqueólogos y buceadores de gran parte de España, se ha sumergido en lugares tan diversos como el Estrecho de Gibraltar, la Costa de la Muerte en Galicia, costas de Cantabria, Levante, Isla de Cerdeña, Golfo de Aq’aba en el Mar Rojo y finalmente la Antártida, en busca de las evidencias de acontecimientos históricos perdidas en los fondos marinos, que permitan reconstruir el pasado común de la Humanidad.

La Universidad de Zaragoza, fue la primera en introducir esta disciplina en sus planes de estudio. Hoy cuenta además con laboratorios específicos y es el centro de formación del que proceden buena parte de los actuales investigadores españoles en la materia. Además es requerida por otros estudiantes extranjeros para su formación y perfeccionamiento. Ha colaborado en proyectos de investigación con el Instituto de Arqueología Naútica (INA) de la Universidad de Texas, con el Ministerio de Bienes Culturales de Italia, con el CENG de Grenoble en Francia, con el Ministerio de Turismo y Cultura de Jordania, Armada de Uruguay, Instituto Antártico Chileno, Instituto Oceanográfico de España, Instituto Hidrográfico de la Armada Española,... En la actualidad se ocupa del inventario de los recursos del patrimonio cultural sumergido en aguas de Laredo en Cantabria y desarrolla junto con la Confederación Mundial de Actividades Subacuáticas (CMAS) especialidades de buceo científico.

Traspasar la sutil línea que separa la superficie del umbral del mundo subacuático es una experiencia única. Significa entrar en un lugar maravilloso, majestuoso y lleno de vida, el mundo del silencio, como se le llamó alguna vez. En él, todos los seres se mueven en maravillosa armonía unas veces con una cadencia musical indescriptible y otras con el frenesí que marcan el oleaje, las corrientes marinas o un peligro inesperado. Pero todo ello ocurre cerca de la superficie. Unas decenas de metros más abajo, es verdaderamente el silencio quien impera, junto con la ausencia de luz, cada vez más tenue hasta desaparecer casi por completo más tarde. Allí acompañados por la vida marina y la soledad se hallan los restos de un pasado histórico que el hombre ha ido dejando tras de sí a causa de guerras, tempestades, errores náuticos o causas diversas. Es en estos casos cuando la Arqueología Subacuática cobra protagonismo para hacer hablar a esos restos aparentemente mudos y volverlos a incorporar a los archivos de la Historia.

Investigadores de la Universidad de Zaragoza decidieron hace años profundizar en este campo, entonces muy poco desarrollado en España, hasta conseguir ser referencia indiscutible en el concierto nacional e internacional de la especialidad. Nuestro equipo ha realizado excavaciones en yacimientos sumergidos de épocas muy diversas. Ha estudiado los barcos romanos en Denia, ha localizado el primer naufragio conocido en aguas atlánticas de época bizantina en el Estrecho de Gibraltar y ha hallado un barco romano en aguas de Guipúzcoa. Después emprendimos una campaña para recuperar la memoria del primer barco de la Corona de Aragón conocido en el Mediterráneo, hundido hacia 1440 en aguas de Cerdeña en Italia cuando navegaba desde Valencia hasta Palermo en Sicilia. Más tarde las aguas cántabras nos acogieron para estudiar el fondeadero medieval de San Vicente de la Barquera y en la actualidad estudiamos la Bahía de Laredo-Santoña. En este sitio desembarcó, en el siglo XVI, Carlos I de España procedente de Flandes y perdió alguno de sus barcos, entre ellos, el Espíritu Santo debido a un temporal inesperado. La gallega Costa de la Muerte, entre Finisterre y Corcubión nos permitió recuperar los despojos del galeón San Jerónimo de una escuadra de Felipe II. Se perdió en aquellas aguas un 23 de Octubre de 1596 con el balance de más de treinta barcos hundidos y más de 2.000 vidas humanas desaparecidas.

La ausencia de límites para la Arqueología nos llevó hasta el Continente Antártico tras las huellas del buque San Telmo, hundido en aquellas aguas en la primavera austral de 1.818, pocos meses antes del descubrimiento de aquel continente por el británico William Smith. ¿Fueron realmente los británicos quienes descubrieron la Antártida en aquel año o lo habían sido los infortunados tripulantes del san Telmo pocos meses antes como creemos nosotros?. Las campañas arqueológicas han evidenciado hasta ahora pedazos de barcos hundidos en la zona, así como restos de naufragios. ¿Hemos encontrado el San Telmo?. Seguramente sí.

Los laboratorios de Arqueología de Zaragoza para la recuperación de materiales empapados, son únicos por ahora en la Universidad Española. Han tratado materiales orgánicos procedentes de diversos yacimientos sumergidos y han resuelto positivamente la recuperación de importantes archivos documentales afectados por inundaciones accidentales. Una vez mas la Arqueología sin límites rompe barreras.

El futuro de esta disciplina depende del desarrollo general de la Arqueología y del interés por el patrimonio Histórico. En la actualidad parece estar asegurado. La fascinación por el mundo submarino y la accesibilidad de las actividades subacuáticas para la mayor parte de la sociedad permiten que se acreciente la motivación por conocer todo lo relacionado con el medio subacuático.

La Arqueología como medio para acceder a la historia que reposa en los fondos marinos, lacustres o fluviales nos ofrece día a día nuevas sorpresas. Aparecen desde cuevas submarinas con huellas del paso del hombre por ellas hasta poblados protohistóricos sumergidos en aguas de lagos de montaña, puertos antiguoso astilleros donde se construyeron barcos. Muchos tesoros subacuáticos están todavía por descubrir, pero un día una campaña de prospeción arqueológica dará con ellos y volverán a recuperar el protagonismo perdido para ser de nuevo historia, la Historia de todos.

EQUIPO DE TRABAJO de la Universidad de Zaragoza dirigido por el Prof. Manuel Martín-Bueno, Catedrático de Arqueología. Integrantes principales: Prof. Julio Amaré Tafalla. Prof. Titular de Física Aplicada. Tratamiento de materiales empapados. Dr. Carlos Sáenz Preciado, Arqueólogo. Carlos Preciado Barahona. Planificación de inmersiones.

BIBLIOGRAFÍA:

M. Martín-Bueno. Costa da morte: Atopámo-la Historia. Vigo 1989.

M.Martín-Bueno y J.Amaré Tafalla. Zaragoza 1991

Proyecto Cavoli: Una nave aragonesa del siglo XV hallada en Cerdeña.

M.Martín-Bueno (dir) La Nave de Cávoli y la Arqueología Subacuática en Cerdeña. Zaragoza 1993.

Çatalhüyük, Pueblo de Primeros.

Un amigo que se va a trabajar a Estambul , recopilando información de lo que le espera y de las alternativas de ocio , excursiones y de sus aficiones , nos envía esta información, aquí la compartimos.

catalhoyuk

Situado en las orillas del río Çarşamba, en la llanura de Konya, en la Anatolía central. Se encuentra a unos 60 km de Konya, esta abierto al público todo el año aunque es mejor visitarlo a partir de Julio. Çatal Höyük es un tell o utilizando la palabra turca es un Höyük que se podría traducir por montaña con un ligero matiz, no se trata de una montaña natural sino de una acumulación de restos, escombros y derrumbes debidos a la acción humana, así que nos encontramos en un montículo artificial.

Hace nueve mil años, en el poblado de Çatalhöyük, las casas no tenían ni puertas ni ventanas, y entre las casas no existían calles. La gente iba de un lado a otro a través de los tejados, y entraban y salían por el techo, por el mismo agujero que dejaba escapar el humo y el hollín de la cocina. Cada casa albergaba bajo el suelo un linaje de muertos. A veces, en verano, el hedor alcanzaba los pisos altos, pero hombres y mujeres saludaban aquella podredumbre con humilde respeto. Eran sus muertos, no debían abandonarlos. Por lo demás, sabemos poca cosa de su vida. Disponían de útiles líticos finamente pulidos, y habían domesticado cereales y ovejas. Cazaban cerdos y caballos salvajes y sabían servirse de las plantas silvestres. Ignoramos en qué creían, pero se han encontrado grandes toros pintados en los muros y corpulentas diosas de piedra entronizadas, supuestamente restos de un viejo culto a la fertilidad.

Los arqueólogos andan despistados. ¿Reinaba un patriarcado o un matriarcado en aquella sociedad de ocho mil almas? Análisis de restos de hollín en las costillas indican que hombres y mujeres permanecían el mismo tiempo dentro de sus casas, y un estudio exhaustivo de los dientes revela que sus dietas no diferían mucho. Entre aquellas paredes, encima de los muertos, los ojos eran negros y brillantes como esquirlas de obsidiana, las manos se habían vuelto sabias sobre la húmeda arcilla de las vasijas hechas para guardar semillas. En las noches de calor, muchos salían a dormir al tejado, dejándose mecer del dulce espanto que causan desde siempre la oscuridad y las estrellas. Mujeres y hombres con los mismos ojos, las mismas manos, el mismo placer al hundirlas en la harina, la misma espera ansiosa de la lluvia en la estación propicia…

El yacimiento neolítico de Çatal hüyük fue descubierto en los últimos años de la década de los 50 del siglo pasado, y excavado por James Mellaart entre 1961 y 1965. El lugar fue famoso rápidamente debido a su gran extensión y a la densa ocupación del asentamiento, como las pinturas espectaculares de los muros y las piezas encontradas en el interior se sus viviendas.

Los primeros trabajos pusieron del manifiesto que sus descubridores se encontraban ante un asentamiento excepcional, se hallaron frente a una serie de estructuras decoradas con frescos y elementos plásticos trabajados en arcilla y modelados formando altorrelieves.

En sus estructuras se encontraron numerosos objetos cotidianos, como cuchillos realizados en piedra, estatuillas femeninas, una de ellas sedente sobre un trono de animales que se identificó como una diosa-madre. Se trabajaron los objetos en materiales tales como la obsidiana, el sílex, arcilla, y hueso.

Una de las características que más les llamó la atención a los descubridores del yacimiento fue el acceso a las viviendas, no existía puerta exterior, sino claros rastros de acceso por el tejado mediante escaleras de mano, mientras que, sus muertos, fueron enterrados bajo el suelo de sus viviendas. Este yacimiento es uno de los mayores asentamientos neolíticos del Próximo Oriente, con una superficie de 13 hectáreas. Desde 1993 un equipo internacional de arqueólogos, bajo la dirección de Ian Hodder, ha estado realizando nuevas excavaciones.

Después realizar una prospección de superficie se comenzó a trabajar en las áreas Norte y Sur en 1995. En 1996 y 1997, la cima del montículo se excavó por un equipo de la Universidad de Tesalónica. En 1997, ese abrió catas por un equipo de la Universidad de Berkeley. Las excavaciones en el área Norte, entre 1995 y 1998, revelaron dos edificios: el edificio 1 construido sobre los cimientos del conocido el edificio 5, y junto a las estructuras neolíticas y calcolíticas se han encontrado vestigios romanos y bizantinos.

Durante el Holoceno, entre los dos montículos que forman el yacimiento discurrió un río, al menos ocasionalmente. El asentamiento estaba ocupado durante el Neolítico y el Calcolítico. La falta de ocupación en la Edad de bronce y los contrastes de ocupacionales durante la edad de Hierro, donde hay evidencias de habitación en otros lugares de la región, implican que el abandono o despoblamiento en estas dos etapas, debe haberse producido por causas locales.

El tell de tierra alcanzaba los 20 m de altura antes que sus faldas fueran cubiertas por el aluvión. Se localizaron al principio las arcillas aluviales que habían empezado a formar Çarsamaba Çay y qué, probablemente, fueron la causa de una tierra rica para la agricultura. Los procesos de salinización, constituyeron un problema a largo plazo en el área, y se deberán estudiar para ver la incidencia en el desarrollo y abandono del asentamiento. El lugar fue de nuevo habitado en la etapa helenística, en la etapa romana y bizantina, cuyos vestigios se han encontrado en las últimas campañas.

Fue fundado aproximadamente en el 7000 a.C., creció rápidamente, y no tardó en transformase en un poblado rico y próspero. El asentamiento se extiende por dos colinas. Se compone de 15 metros de depósitos neolíticos, agrupados en 14 niveles arqueológicos. Una figura muestra la reconstrucción del yacimientos, cuya población se estima entre de 5.000 y 6.000 personas.

• Sus casas estaban construidas tan juntas que debían entrar en cada casa mediante un agujero en la azotea.

• El acceso a los interiores de las se realizaba por una escala de madera situada en un lado de las azoteas, que eran planas.

• Las casas fueron construidas de adobe y tenían varias habitaciones

• El cuarto principal contuvo bancos y plataformas para sentarse y dormir.

• La esperanza de vida era corta; un promedio de 34 años para los hombres, 29 para las mujeres.

Los hallazgos hablan de la existencia de una agricultura avanzada. Los restos calcinados de los asentamientos atestiguan que los cultivos básicos eran el trigo, la cebada y los guisantes. Aunque también aparecen restos de lentejas y algarrobo.

La cría de ganado era básica para la economía de los habitantes del poblado, aparecieron gran número de huesos de bovinos y muchos cuernos de bóvidos, auténticos o reproducidos en arcilla, usados como ornamentos en algunos edificios, influyendo en la vida religiosa y social de la comunidad.

En el nivel VI se encontraron restos de lana que demuestra la domesticación de ovejas.

La mayoría de las materias primas debieron ser importadas y la aldea se convirtió en el centro de un complejo que negociaba, repartiendo en una amplia gama de artículos – madera, obsidiana, pedernal, cobre. Las puntas de flecha producidas sus artesanos, dagas del pedernal y obsidiana, piedra, arcilla cocida al horno y figuritas de piedra talladas, textiles, recipientes de madera y cerámica se transformaron en productos manufacturados con los que comerciar. Baratijas tales como cabezas y colgantes de cobre fundido o plomo también fueron producidas y exportadas. Muchas características de Çatal Hüyük son desconcertantes. Sin embargo, aunque no sabemos mucho del desarrollo político y social de la aldea neolítica, esta aldea es básica para el desarrollo y los comienzos de la futura revolución urbana.

En la acumulación de depósitos que se sitúan en la zona oriental se encuentra la parte principal del yacimiento que excavó Mellaart en 1963-1965 y donde se han continuado las recientes excavaciones, es este lugar se encuentran los principales hallazgos datados durante el Neolítico de la zona, aunque en la zona más alta del yacimiento se han hallado restos helenísticos y bizantinos.

Durante el Neolítico el ecosistema de la llanura de Konya era muy diferente al actual. El asentamiento estaba atravesado por río Çarsamba que fluía desde el Tauro a través de la llanura de Konya, el río inundó grandes zonas cercanas a la aldea configurando un rico espacio y los primeros habitantes de la zona se aprovecharon de los recursos que les proporcionaba este ecosistema:

Leña, cañas, hierbas, peces y aves acuáticas, en la zona de la llanura seca, existían ricos rebaños de animales salvajes como caballos ovicápridos o ciervos junto al jabalí salvaje. En montañas, se abrían bosques de roble que proporcionaron madera para la construcción a los habitantes de Çatal Hüyük.

Çatal Hüyük, en su zona oriental forma una acumulación de restos que se pueden datar como pertenecientes a una aldea neolítica con estructuras de habitación realizadas en adobe. Los seres que habitaron esta aldea neolítica no pensaron o no construyeron sus casas para siempre, o quizás les encantaba redecorar su vida, como dice el anuncio, por lo cual, unos cien años después de construir sus primeras casas de dedicaron a demolerlas y construir nuevas viviendas, de esta forma se fue configurando esta montaña artificial en la llanura de Konya, hasta alcanzar el nivel que tiene hoy, bueno restando los siglos de erosión.

Las casas datadas en la etapa neolítica se construyeron muy juntas, sin embargo existían un pequeño espacio entre alguna de ellas destinado a ser el depósito de basuras comunales y de medianía entre los edificios. En estos espacios intermedios se arrojaron los huesos de los animales, los desperdicios y los restos de piezas cerámicas inútiles.

Algunas de estas medianías muestran restos de haber sido utilizadas como corrales para guardar animales domésticos como cabras u ovejas. La proximidad de las viviendas obligaron a los habitantes a realizar otras tareas en los límites del poblado. De esta forma trabajos como la construcción de adobes o el aventado del grano se realizaron en los bordes del asentamiento.
Los materiales básicos de los edificios fueron el adobe y la madera. Los muros fueron construidos con adobe secado al sol y cubiertos con un mortero a base de cal y arcilla. Los tejados eran planos y se sustentaban en postes de madera interiores, y los suelos eran de arcilla pisada. En la actualidad se piensa que actividades cotidianas tales como la preparación de la comida se realizaron en el tejado.

Los interiores de casas de Çatal Hüyük siguen el mismo módulo habitacional con rasgos similares para situaciones similares. La mayoría de las casas se levantaron sobre plataformas debajo de las cuales se realizaban los enterramientos. Los hornos se colocaron, en su mayoría, contra la pared sur, las escaleras de mano en la esquina del sudeste del cuarto principal, al igual que los contenedores de almacenamiento, las áreas para moler y preparar la comida, que se encontraban en la habitación mayor.

El interior de estas viviendas debió ser oscuro llenos del humo de los hornos interiores dado que no se han encontrado evidencias de ventanas. la única evidencia de evacuación de humos serían los huecos dispuestos para las escaleras de mano.
Las paredes interiores de las casas estaban cubiertas con yeso. La aplicación de estas capas de yeso se realizaba en dos fases:

• Una capa gruesa y espesa de yeso

• Una capa más ligera al agua

Es posible que dada la presencia de humo se aplicara una nueva capa ligera una o dos veces al año. En algunos edificios se ha encontrado mas de 120 capas de yeso. Esta paredes fueron decoradas con colores en algunas ocasiones, el rojo y el negro fueron los más comunes.

Los colores se aplicaron en capas finas que reproducían diseños geométricos o escenas en las que se representaron animales y personas.

Junto a las pinturas se realizaron apliques plásticos a modo de bajorrelieves, se modelaron figuras de animales salvajes, especialmente felinos como el leopardo y representaciones de toros, en genera, bucráneos. Se modelaron los toros sobre sus mandíbulas y cornamentas.

En las casas de esta etapa estaban compartimentadas en diferentes áreas cada una con una actividad específica bien definida. Se pueden identificar por el uso de plataformas, por la decoración de las paredes, separadas por pilares interiores o bordes bajos en el suelo, por ejemplo, un borde ligeramente levantado rodeó a menudo los hogares y los hornos, separando las áreas más sucias del cuarto de las zonas más limpias, impidiendo que se derramara el hollín, el carbón de leña o la ceniza en el resto de la habitación.

Los suelos se cubrieron con esteras que aislaban del suelo, mantenían limpia la estancia y, posiblemente, sirvieron como colchón. Otras áreas bien definidas incluyeron espacios para la preparación de comida con las cubetas molederas. Los muertos fueron enterrados bajo los edificios, la mayoría bajo el suelo de la habitación principal, existen enterramientos de bebes, niños y adultos, algunos de ello fueron enterrados en contendores de cestería y muchos de los cuerpos estuvieron decorados con ocre.

Cuando se procedió a nivelar el suelo de la capilla 10 de las excavaciones de Mellaart, se encontraron tres nuevos edificios, entre los edificios 6 y 17 se hallaron varios enterramientos: tres adultos, tres neonatos y tres bebes, el mayor de ellos de ocho meses.
Tres enterramientos se encontraron en cestos, otros se había depositado contra la pared oriental del edificio. La conservación de los restos encontrados en los cestos es mala, dado que soportaron en mayor medida la presión de los depósitos superiores.
Uno de los bebes, que se corresponde con el enterramiento nº 464 fue enterrado con una serie de piezas a modo de ajuar funerario: dos pulseras y dos ajorcas atadas al cuerpo.

Entre los tres adultos encontrados, el esqueleto 4394, presentaba un cráneo cuya orientación era hacia el sur y con el torso ligeramente levantado quedando el resto del cuerpo mas bajo, en la región abdominal del esqueleto aparecieron los resto de alguna clase de material orgánico, posiblemente una estera que le debió cubrir el cuerpo. Probablemente era el esqueleto de un varón joven.

El segundo adulto se encontró en el cuadrante norte-oriental del edificio, el esqueleto estaba bajo una gran pieza de madera quemada de 70 cm., de largo por 20 cm., de ancho. El esqueleto tenia la cabeza orientada hacia el oeste. El brazo izquierdo se extendía por el lado izquierdo del cuerpo con la mano izquierda en el lado izquierdo encima del sacrum. Las piernas presentaban una posición que sugería estar en cuclillas, aunque estaba en posición horizontal, con las piernas bajo la pelvis.

Dos enterramientos infantiles en las cestos cortaron los suelos de la pared oriental y un entierro adulto cortó la parte superior de la plataforma del sur.

En la última fase el horno se había trasladó a a la esquina de SO, la plataforma del sur y área del hogar permanecían sin cambios. En el espacio asociado a la capilla 10 de Mellaart, que denominó la antecámara, al intentar una nueva nivelación se encontraron varios hallazgos entre ellos unas garras de oso. En este espacio se encontraron agujeros de poste, restos de contenedores, un espacio sucio, cubierto de cenizas que hacen pensar en la existencia de un hogar confirmado por el hallazgo de una serie de hornos, se encontró, también, los restos de un nicho en la pared oriental.

En la campaña de 1995 cuando se realizaron limpiezas para poner al descubierto unas posibles estructuras de habitación bajo una serie de montones de tierra en las excavaciones en la zona norte se encontró una edificación. La estructura hallada se denominó edificio 1, pero bajo este edifico se encontró otro anterior datado en el Neolítico, se hallaron los restos de paredes, suelos y estructuras interiores como el pavimento levantado, contenedores, nichos y hornos del edificio, que fue denominado como edificio 5. Se hallaron los restos que habían sido demolidos por los habitantes que construyeron el superior. La excavación de este edificio tuvo lugar en 1998.

La casa estaba dividida en cinco habitaciones, un cuarto principal con cuatro cuartos mas pequeños, dos en el lado oeste y otros dos en el lado este. El edificio no tenía ninguna puerta en la planta baja, pero se encontró en cambio una vía para una escalera de mano que llevaba al tejado. Debajo la escalera de mano se encontraba el horno principal del cuarto, adosado a la pared del sur. El suelo de yeso alrededor de la habitación estaba levantado, posiblemente algunas zonas fueron cubiertas con esterillas de caña tejidas que aislaron y mantenían limpio el entorno. Se han conservado los restos de los agujeros para los postes que sujetaron el tejado estos postes de madera estaban alejados cuando la casa fue demolida en la fase posterior, dejando cicatrices en la pared enyesada y agujeros en los suelos dónde se habían elevado.

Se encontraron dos puertas bajas que comunicaban la habitación principal con los dos cuartos orientales. De estos cuartos, el situado al norte presentaba un pilar de adobe y banco bajo corrido adosado a la pared, el cuarto del sur tenía dos cubetas poco profundas, probablemente para la preparación de comida. Una pared de yeso delgada apoyada en un pilar del adobe separó estos cuartos.
Los cuartos situados al oeste estaba unidos por una puerta baja con la habitación principal. El primero de estos cuartos contuvo seis contenedores de arcilla. Originalmente, habrían tenido tejados abovedados y agujeros pequeños y redondos en el frente. Se utilizaron para guardar granos, guisantes, lentejas y otros alimentos. Cuando fueron excavados, se pudo apreciar restos cestos tejidos de caña.

Otra puerta baja unió el cuarto de los contenedores con el que estaba situado mas al norte que apareció vacío y. aparentemente, sin usar. El análisis químico puede decirnos para que fuera utilizado este cuarto.

Web Oficial de Çatalhöyük

Fuente : http://www.excursionestambul.com/

http://www.flickr.com/photos/catalhoyuk/

En otro lado ....por que son tantos los estados que se están poniendo las pilas en cuestiones de Patrimonio Cultural Subacuático.

Investigan origen de barco del Siglo XVIII hundido en Campeche.

Un equipo de especialistas en arqueología subacuática, se adentrará en días próximos al mar de la costa de Campeche, con el fin de efectuar exploraciones físicas en torno a un barco del siglo XVIII detectado el año pasado, y que representa el más antiguo hallado hasta el momento por el Proyecto de la Flota de la Nueva España 1630–-1631, que impulsa el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).


Un equipo de historiadores, biólogos, arqueólogos, buzos y restauradores hacen la investigación.

El director del Centro INAH-Campeche, Carlos Vidal Angles, informó que este equipo de investigadores (conformado por 14 personas, entre historiadores, biólogos, arqueólogos, buzos y restauradores), permanecerá por un lapso de 40 días en el mar, para llevar a cabo tareas de prospección física in situ, en diversos puntos donde se ha identificado este pecio del siglo XVIII, así como en otros puntos donde podría ser posible localizar el hundimiento de la embarcación que llevó por nombre Nuestra Señora del Juncal, correspondiente al siglo XVI.

Tras indicar que este proyecto desarrollado por el INAH desde hace una década, y que es encabezado por Pilar Luna, subdirectora de Arqueología Subacuática, Vidal Angles señaló que a través de esta temporada de exploraciones en las costas del municipio de Champotón, se logrará obtener mayor información sobre el barco del siglo XVIII, hasta el momento identificado como El Pesquero, además de efectuarse tareas de retiro de sedimentos y arenas para tener una mejor apreciación del pecio.

En los últimos tres años se ha llevado a cabo una labor permanente en la sonda de Campeche, lo que ha permitido la detección de alrededor de diez pecios de principios del siglo XX, generalmente camaroneros o de carga, así como éste del siglo XVIII que en los días próximos se va a investigar de forma directa, comentó el titular del Centro INAH-Campeche.

Señaló que para esta temporada de exploraciones se cuenta con el apoyo de instancias como el gobierno del estado y el Instituto Tecnológico del Mar, que ha proporcionado el barco con las condiciones adecuadas para permanecer durante 40 días en el mar; necesitamos 40 mil litros de diesel para estar tantos días en altamar.

Carlos Vidal detalló que como parte de los preparativos de esta exploración, desde hace más de una semana se han hecho sondeos para delimitar la embarcación de El Pesquero del cual hasta el momento no se tiene mucha referencia histórica ni documental.

Cabe mencionar que el Proyecto de la Flota de la Nueva España 1630–1631, se ha centrado en el desarrollo de investigaciones y exploraciones en el Golfo de México, con el fin de detectar navíos mercantes o piratas que pudieron haber tenido alguna relación con dicha flota que zarpó en 1631 de Veracruz hacia España, y cuyo hundimiento representó una gran pérdida económica para la corona española.


Fuente: http://www.recorri2.com/

Museo Nacional de Arqueología Subacuática, varias noticias referentes a este museo enlazadas.

ARQUA , Cartagena.

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ARQUA-Museo Nacional de Arqueología Subacuática -
Cartagena
El ARQUA - Museo Nacional de Arqueología Subacuática de Cartagena abrirá sus puertas en junio 2008 y será el primer museo de Europa y el Mediterráneo dedicado exclusivamente a la arqueología subacuática con casi 100.000 visitantes previstos anual. Sus salas albergan cerca de mil piezas del patrimonio sumergido español, entre las que destacan dos galeones españoles hundidos en las costas americanas. Además encontrará el visitante ánforas, lingotes de plomo sellado y sin sellar, y productos del comercio y de la construcción naval de época. El museo, diseñado por el prestigioso arquitecto sevillano “Guillermo Vázquez Consuegra” cuenta con la superficie de casi 6.000 m2.

El ARQUA esta situado en un edificio extraordinario entre el mar y la ciudad de Cartagena, que ofrece los últimos avances tecnológicos que permitirán recrear, a través de vídeos interactivos, galeones fenicios sumergidos e incluso escenografías de excavaciones arqueológicas bajo el mar y una rampa que conduce al visitante al interior. El “ARQUA” se constituye en sede u observatorio permanente del seguimiento de aplicación del Plan Nacional de Protección del Patrimonio Cultural Subacuático (aprobado por la UNESCO en 2001). Las funciones del ARQUA son de ser el Museo que recoja todos los datos referentes a arqueología subacuática y las trabajos en la península ibérica.


La alcaldesa Pilar Barrerio ha señalado que se trata de un complemento extraordinario de la oferta cultural y turística de la ciudad; y en un lugar privilegiado, junto a otros elementos significativos como el Palacio Consistorial, el Museo del Teatro Romano y el futuro Auditorio y Palacio de de Congresos.


Barreiro también ha destacado el hecho que desde Cartagena, no sólo se vaya a exponer, sino también divulgar y potenciar el rescate del riquísimo y aún desconocido patrimonio sumergido.

fuentes:
http://marmenorsr.blogspot.com/
www.info-costablanca.com/museos.asp?lugar_id=267
www.murcia.com/cartagena/noticias/2008/11-26-...
http://www.vistaalmar.es/content/view/285/28/
http://museoarqua.mcu.es/video.html
http://www.mcu.es/novedades/2008/novedadesMadridesCiencia.html

Rafael Azuar: “Los restos originales de un barco fenicio de hace 2.700 años son la pieza estrella”

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Lleva casi tres años como director del Museo Nacional de Arqueología Subacuática (Arqua), uno de los museos más modernos de Europa y cuya nueva sede inaugura hoy la Infanta Cristina. Rafael Azuar Ruiz, (Alicante, 1956) llegó a Cartagena después de dirigir desde 1996 la puesta en marcha del Museo de Arqueología de Alicante. Es doctor en Filosofía y Letras por la universidad de su ciudad natal y conservador de museos por oposición.

- Para inaugurar el museo se ha puesto en marcha la campaña El mar contiene historia. ¿En qué consiste?

- En dar a conocer a todos los ciudadanos una nueva institución, muy diferente a la que ya existía. El 60% de sus más de mil piezas serán nuevas. Pretendemos enseñar la arqueología subacuática, que es la gran desconocida, a través 23 audiovisuales, cuarenta animaciones, una mesa interactiva y un panel manipulable para aprender historia. Aquí no se viene a mirar y leer como en otros museos. Se viene a participar, a tocar y sobre todo a pasarlo bien.

- ¿Qué puede encontrar el visitantes en Arqua?

- La pieza estrella será los restos originales del Mazarrón I, un pecio fenicio de hace 2.700 años. En su restauración se ha trabajado durante los últimos doce años, aplicando la técnica liofilización, un tratamiento especial de la madera pionero en Europa. Junto a él habrá una réplica exacta. Ahora se trabaja en la conservación del Mazarrón II.

- ¿Qué exposiciones temporales llegarán?

- Desde una muestra sobre las últimas excavaciones en el litoral peninsular, hasta un proyecto que desarrolla Andalucía sobre Trafalgar, pasando por una muestra del patrimonio de galeones españoles en América en el que ya participan Colombia, Argentina, Venezuela, Chile y Uruguay.

- ¿Qué no se puede perder el visitante?

- Recomiendo un conjunto de colmillos de elefantes inscritos, extraídos de un barco fenicio que demuestra el tráfico entre África y Europa. Un exvoto encontrado en Escombreras que utilizaban los marinos para pedir a los dioses protección y un plato con un dibujo de un barco islámico.

leer completo:
http://historiayarqueologia.wordpress.com



Adema registra un total de 32 yacimientos submarinos en Palma y Cabrera

Sábado 17 de enero de 2009

M. ELENA VALLÉS. PALMA. El tercer tomo del proyecto de carta arqueológica elaborado por Adema recoge de modo somero los 32 yacimientos que de momento se han documentado y han sido estudiados y excavados de toda la bahía de Palma y Cabrera.
Entre ellos se encuentran, por ejemplo, hasta doce distintos en la isla de Cabrera, el Baix des Vapor, otros en el Port de Cabrera, en el Caló de Santa Maria, en la Punta de Sa Corda, en el Caló de l´Olla, en Sa Corrent, L´Olla, en la Cova de la Llumeta, en El Sec, el Cap de Cala Figuera, Palma Nova, Illot de´n Sales o Caló des Palangrers. También se encuentran varias torres, como la Torre de´n Pau, la Torre de Paraires o el Castell de Cabrera.
Con el fin de realizar este inventario, jamás realizado hasta ahora, se ha tenido que realizar una revisión bibliográfica intensa, para poder establecer un estado de la cuestión.
Se sabe que los primeros trabajos de intervención en yacimientos submarinos mallorquines se iniciaron en 1970 sobre el pecio del Sec. Y que continuaron en 1977 en la nave romana de la Colònia de Sant Jordi. En la época también se comenzaron a realizar prospecciones sistemáticas en el puerto de Cabrera y en la ancorada del castillo de esta misma isla. Otra cuestión que se ha tenido en cuenta es la carta arqueológica submarina de Mascaró Pasarius, "la cual ha sido contemplada con cierto escepticismo" por parte de la empresa encargada del proyecto, "ya que la fuente de información de estos yacimientos no es directa ni tan sólo fiable". En el 95 el Consell reprendió las investigaciones en esta materia.
Se han consultado asimismo hasta 13 bibliotecas distintas, como la del Museu de Mallorca, la de la Societat Arqueològica Lul·liana, la de la Fundació Juan March, la del Arqueológico Nacional, el Archivo de la Armada, la del Museo Naval de Madrid o en la Biblioteca Nacional. Los museos de la isla también han sido fuente de información.

Fuente

Torre de defensa del Cap de Cala Figuera, un lugar marcado en el mapa de yacimientos subacuáticos
Torre de defensa del Cap de Cala Figuera, un lugar marcado en el mapa de yacimientos subacuáticos

El proyecto de carta arqueológica subacuática de Cort presupuesta el documento en un millón de euros


Sábado 17 de enero de 2009


Seis meses es el lapso de tiempo necesario para desarrollar los trabajos de prospección submarina. El consistorio convendrá la financiación con el Consell de Mallorca

M. ELENA VALLÉS. PALMA. Tres informes encuadernados guardan entre sus páginas las pautas a seguir para redactar la carta arqueológica subacuática de la bahía de Palma (incluyendo Andratx y Calvià) y Cabrera. La carpeta que los contiene está en el despacho del director general de Patrimonio, Archivos y Bibliotecas del ayuntamiento, Ferran Tarongí. "Trabajamos conjuntamente con el Consell. Lo suyo es que este programa piloto sobre cómo elaborar una carta de estas características les sirva también a ellos para redactar la de todos los yacimientos de la isla", señala. La financiación también se pactaría con el Consell, quien mantiene relaciones con Madrid para que subvencione el proyecto.
Uno de los informes va desglosando las distintas tareas que deberían desarrollarse para llevar a cabo la prospección o búsqueda de yacimientos en el fondo marino. Por una lado, deberían usarse métodos de teledetección submarina mediante uso de ecosondas, sensores y magnetómetros, que harían un barrido del terreno. Para cada vez que se hallen anomalías en la superficie, se deberá contar con un equipo de buceadores que tendrá que examinarlas. En este punto, señala Tarongí, que pese a que el proyecto indique que durante el proceso de prospección se recogerán materiales arqueológicos para determinar la atribución cultural y fecha de los mismos, no es partidario de ello, "pues los restos darían problemas. No hay un museo marítimo donde guardarlos en condiciones".
Tras los trabajos de prospección subacuática, se elaborará una memoria sobre los resultados que recogerá los objetivos de la búsqueda, los recursos empleados, la metodología, los profesionales que han trabajado en el rastreo, los resultados, planos y dibujos, fichas de inmersión, fotografías y un apartado de conclusiones.
El personal técnico que deberá llevar a cabo toda esta labor tendrá que estar formado por un director técnico, otro científico, técnicos de teledetección, un patrón de embarcación, marineros, buceadores, arqueólogos y un restaurador. Todo este conjunto de trabajos debería desarrollarse en un periodo de seis meses y ascendería a un millón de euros.
La empresa encargada del proyecto, la madrileña Auditores de Energía y Medio Ambiente (Adema), ha redactado también un plan de comunicación y sensibilización para informar de la relevancia del patrimonio histórico subacuático a la ciudadania. Tarongí manifiesta que ya están trabajando en una página web de patrimonio de la ciudad y que entre sus intenciones está la de poner en marcha un plan de voluntariado.

Fuente

Artículo interesante

Carta arqueológica subacuática: ¿prioridad o negocio?

Miércoles 28 de enero de 2009

VÍCTOR M. GUERRERO AYUSO*

En cuestiones de patrimonio arqueológico no ganamos para sustos. Elena Vallés en las páginas de Cultura del Diario de Mallorca (17/01/09) nos informaba que el "proyecto de carta arqueológica" promocionada desde el gabinete del Director General de Archivos y Bibliotecas del ayuntamiento había sido finalizado y su presupuesto, si por desgracia se lleva a cabo, costará en tiempos de vacas flacas un millón de euros al contribuyente (166.600.000, ciento sesenta y seis millones, seiscientas mil pts). Comprenderá el lector que la cuestión, desde cualquier punto de vista que se la mire, no es baladí y requiere un análisis riguroso desde bastantes puntos de vista y no todos desde una perspectiva arqueológica, pues, naturalmente, la dimensión política de las prioridades en el gasto público importa, y mucho, al contribuyente, no estamos ante una disputa entre arqueólogos.

Todo el mundo sabe que, incluso en periodos de bonanza económica, invertir un millón de euros en patrimonio arqueológico constituiría traspasar la frontera de la ciencia ficción. Bajando de la estratosfera y volviendo a poner los pies en tierra, la primera y más pertinente pregunta es si la carta arqueológica del término de Palma, incluida Cabrera, es una prioridad en las políticas de la gestión cultural de la ciudad. El patrimonio arqueológico del municipio de Palma, incluido el urbano, cuya revisión tuvimos ocasión de realizar para el Plan General de Ordenación Urbana, está en una situación agónica. La presión urbana en la periferia ha hecho desaparecer, o convertido en vertederos, yacimientos como Son Sunyer, Ca Na Vidriera, lo que queda de Son Oms y tantos otros. ¿Cómo es posible que a una excelente gestora, como es Aina Calvo, le hayan colado un gol de tal calibre? Lo mejor del camelo es que gran parte del trabajo ya está hecho, como luego indicaré. ¿No ocurrirá que esta prioridad obedece a los negocios de determinados arqueólogos? Éste es un tema, las relaciones entre empresas arqueológicas y recientes técnicos de patrimonio en las instituciones públicas, del que podremos hablar largo y tendido próximamente. Aquí Aina Calvo debería mirar con lupa a quién están favoreciendo las concesiones de excavación, rehabilitación y restauración que se están proyectando, pues le puede ocurrir que Can Domenge resulte al final un juego de niños.

Un poco de historia. Hace un momento decía que gran parte del trabajo está hecho y en todo caso habría que revisarlo y ampliarlo. Efectivamente, entre los años 1978 y 1985 codirigimos trabajos de excavaciones arqueológicas submarinas. En aquellas fechas, el Ministerio de Cultura nos encargó la coordinación en Balears del "Plan Nacional de Documentación Arqueológica Subacuática del Litoral Español". En el mismo trabajó un equipo mixto formado por investigadores del Centro Nacional de Investigaciones Arqueológicas Submarinas, con sede en Cartagena, junto a otros de la Universidad de Burdeos III y del Département des Recherches Archéologiques del CNRS francés, con sede en el Fort Saint-Jean de Marsella. De esta forma, alternamos las excavaciones en la nave romana Cabrera III con la revisión de los restantes pecios existentes en el archipiélago vecino. Obviamente los trabajos no concluyeron, como jamás se concluye verdaderamente una carta arqueológica, pero sí que el adelanto fue considerable. Algunos años después Joan Manuel Pons Valens, desde el Consell Insular de Mallorca, aunque sin apenas medios, continuaba las labor con excelentes resultados.

Conocer qué patrimonio arqueológico submarino tenemos y en qué condiciones se encuentra, es un discurso que suena bien y se vende mejor al público en general, así como también al político de turno, por eso es preciso aclarar algunas cuestiones básicas para evitar trampas dialécticas. El asunto central a discutir es la prioridad del gasto y, en todo caso, su efectividad real en la gestión del patrimonio arqueológico en general y del submarino en particular.
Por otro lado, un proyecto con tal montante de presupuesto, además de la necesaria convocatoria pública, requiere una estricta evaluación externa del rigor científico, así como de la solvencia y eficiencia de quien debe llevarlo a buen término. Especialmente cuando la idea parte de una institución sin competencias en investigación y, por lo tanto, sin personal cualificado, ni control alguno en tal ámbito. Hoy existen agencias muy solventes de evaluación de la calidad científica como la ANECA, AGAUR o la AQUIB, que los contribuyentes estamos pagando, precisamente para que no nos cuelen por proyectos de investigación lo que no son otra cosa que bazofia insufrible.

Vayamos a las cuestiones más técnicas. Una carta arqueológica es fundamentalmente, aunque no sólo, un instrumento de gestión administrativa. En tierra, como es sabido, resulta imprescindible, pues cualquier planeamiento de ordenación urbana, obra pública o privada, requiere conocer previamente los valores y la naturaleza del suelo. Por prescripción legal, todos los municipios deben ya contar con una carta arqueológica y el inventario de bienes con alguna escala de protección, si es que ya no son BIC (Bien de Interés Cultural). Cualquiera entiende bien la importancia estratégica que para la actuación política, a todos los niveles, tienen estos documentos. Sin embargo, ¿ocurre lo mismo en el mar? Radicalmente, no.
El mar es un espacio tan difícil de controlar que, una carta arqueológica, frente a lo que pueda pensarse, no aminora el expolio, sino que puede facilitarlo. De hecho, grandes empresas del expolio organizado a escala internacional, como la empresa norteamericana Odyssey Marine Explorer, de infausto recuerdo, son las primeras interesadas en que la Administración Pública realice cuantas más cartas arqueológicas submarinas mejor, con su implacable poderío económico y sus prácticas mafiosas tardan poco en conseguirlas por muy secretas que hayan sido declaradas. De esto tiene buena experiencia la Junta de Andalucía y el propio Ministerio de Cultura que denodadamente luchan contra los expolios en la bahía de Cádiz. Se sabe que historiadores, muy bien pagados a sueldo de estas empresas del expolio sistemático, investigan en el Archivo General de Indias tras las pistas de naufragios. Como verán un panorama digno de una novela de aventuras.

En los foros de discusión internacional y en los congresos de arqueología subacuática, se está planteando ya hace tiempo una distinta filosofía en la administración del patrimonio sumergido y muchos especialistas proponen que las cartas arqueológicas, sobre todo extensivas, no constituyen un objetivo prioritario en la conservación del patrimonio marino arqueológico y etnológico, sino que las Administraciones públicas deben dirigir prioritariamente sus esfuerzos a la creación de equipos humanos, materiales y técnicos estables en la investigación, en la conservación y para la vigilancia de lugares estratégicos, como podrían ser los puertos deportivos. Las cartas arqueológicas y las prospecciones deben ser puntuales, selectivas y bien justificadas. Un buen ejemplo lo tenemos en la actuación del Consell Insular de Menorca en el puerto de Ciutadella, donde las prospecciones arqueológicas submarinas bien planificadas han impedido que la ampliación del puerto arrasase no menos de cinco naves romanas. Es en estas dimensiones donde tienen sentido los equipos y servicios insulares de arqueólogos especialistas.
La última palabra la tienen los gestores políticos, pero la definitiva la tendrán los ciudadanos en las próximas elecciones. No sé si estarán dispuestos a que se hagan experimentos de dudosa efectividad al precio de un millón de euros que salen de sus bolsillos. Aunque pague "Madrid" sigue siendo un despilfarro astronómico que, en última instancia, sale de nuestros bolsillos.

(*) Profesor Titular de Prehistoria en la UIB, Investigador del Istituto Italiano di Archeologia e Etnologia Navale (Venecia)

arqueo balear

Fuente :http://lamarplana.blogspot.com/2009_01_01_archive.html

La arqueología subacuática

Para muchos las palabras "arqueología subacuática" están asociadas al viejo sueño de buscar tesoros sumergidos, encontrar un viejo galeón y sacar su cargamento de monedas y lingotes de oro. Esto no es un trabajo de arqueología subacuática sino una acción de piratería.

La Arqueología la podemos definir como la ciencia que estudia el pasado a través de sus vestigios materiales ampliando, de esta manera, el patrimonio cultural, bien común de los habitantes de una región o zona, no solo integrado por objetos sino también por tradiciones. La arqueología subacuática es una rama de la arqueología que tiene características propias. La más importante es que estudia todos los elementos que se encuentran en estado de saturación hídrica. Salvo ésto, la metodología de trabajo, a grandes rasgos, es la misma.

Debemos aclarar que la arqueología subacuática no busca extraer piezas sumergidas, busca información que le permita corroborar o conocer hechos ocurridos en el pasado. Para esto no solo es importante la pieza, sino el contexto, interpretación de la posición de las piezas en relación a otras. En muchos casos los objetos no se mueven y solo se registra la información que ellos dan. El lugar permanece inalterado para futuros trabajos que apliquen nuevos métodos de investigación.

La arqueología subacuática es una tarea interdisciplinar en donde colaboran, además de arqueólogos, historiadores, buceadores, arquitectos, geólogos, cartógrafos, antropólogos y todas aquellas personas que puedan aportar información a la investigación que se este realizando.

Por todo lo desarrollado en los párrafos anteriores, no se puede considerar como arqueología subacuática a la simple extracción de piezas del fondo, con ésta tarea no se interpretan los hechos ocurridos en el pasado, ésta acción está relacionada con el único interés de mostrarlas o comercializar con ellas en beneficio propio. Muchas de las piezas extraídas se destruyen por la acción del tiempo, al no haberle sido aplicadas métodos correctos de conservación. Este tipo de actitudes destruye toda la información que las piezas pudiesen aportar, perdiéndose en muchos casos información importantísima que podría haber ayudado en otras investigaciones.

Para poder realizar los estudios, los arqueólogos registran la ubicación de cada pieza y su relación con los demás objetos. Para estos registros utilizan mediciones, fotografía vídeo y diversas técnicas que permiten reconstruir el lugar tal cual estaba para poder interpretarlo.

Los orígenes de la arqueología subacuática se remontan, aproximadamente, a finales del siglo XIX, cuando los arqueólogos emplearon a buzos de escafandra y a pescadores de esponjas para observar las ruinas de las viejas construcciones y de barcos que habían naufragado. Pero es a partir del año 1.943, con la invención por Cousteau-Gagnan del "Aqualung", que no solo revolucionó el mundo del buceo, cuando ésta parte de la Arqueología sufre su mayor impulso. En 1.950 George Bass inicia las técnicas que dio a los buceadores la posibilidad de obtener registros semejantes a los desarrollados en tierra. Con la evolución de los equipos y del buceo deportivo la arqueología subacuática comenzó un camino que no tiene límites. Utilizándose en la actualidad equipos especializados muy perfeccionados.

En todo trabajo de arqueología la tarea de campo es una parte pequeña del proyecto. Los estudios preliminares o prospección son de gran importancia, éste trabajo previo nos permite determinar el sitio donde realizar las tareas. Cuando los datos obtenidos indiquen claramente el lugar y la importancia del yacimiento se comienza a evaluar la excavación, sin olvidar de estudiar si será necesario la extracción de piezas o solo se irá a corroborar datos ya obtenidos en los estudios preliminares. Si hay que sacar piezas se deben tener preparados los métodos de conservación que se les realizará a las mismas. No debemos olvidarnos que el tiempo erosiona todos los elementos que se sacan del agua, hasta el punto de destruirlos. Una vez extraídas las piezas, obtenida la información que el Arqueólogo necesitaba y realizados los métodos de conservación, se debe buscar su puesta en valor a través de un museo que le devuelva a los habitantes de la zona su patrimonio cultural.

La Arqueología subacuática requiere de un gran esfuerzo, de equipos costosos y de un entrenamiento especial para poder obtener un óptimo resultado. Los costes de los trabajos subacuáticos son superiores a los de la arqueología tradicional. Entonces: ¿Porqué tiene tanta importancia la arqueología subacuática?

  • En primer lugar, una gran parte de las riquezas de la humanidad yacen bajos las aguas de océanos, mares, ríos y lagos, fundamentalmente como consecuencia de la gran importancia que la navegación tuvo, y tiene, en el comercio hasta entrado el siglo XIX, existen también ciudades que se construyeron en la costa y que hoy se encuentran cubiertas por el agua a causa de las modificaciones del nivel del mar en el curso de los siglos.
  • En segundo lugar, debajo del agua el efecto "cápsula del tiempo" (conjunto cerrado cronológicamente)es muy importante. Los yacimientos subacuáticos no presentan deterioros por la actividad del hombre después de hundirse, o quedar atrapado por el aumento del agua, y las piezas quedarán de la misma manera en que fueron dejadas. En tierra, hoy, es muy difícil encontrar yacimientos que no hayan sido alterados por el hombre.

El desarrollo del buceo deportivo-recreativo ayudó a aumentar las exploraciones y el hallazgo de yacimientos subacuáticos, pero también fue perjudicial debido a la falta de conocimientos de los buceadores que terminan destruyendo el lugar al traer del fondo un recuerdo. Desgraciadamente la información que podría haber sido obtenida de esa pieza se pierde y solo conoceremos su forma y el material en el que fue construida, pero nunca podremos saber donde estaba y la relación que tenía con las demás piezas. Es importante, sin demora alguna, abordar el problema generando leyes que ayuden a la preservación del patrimonio cultural. Estas leyes no tienen por que excluir a los buceadores deportivos-recreativos, se puede generar una interacción entre la Arqueología y el buceo.

Buscar partes de colaboración entre los buceadores y los arqueólogos subacuáticos es una tarea que debemos comenzar a construir para que ambos puedan beneficiarse. El buceador no debe sentirse dueño de cada uno de sus hallazgos, es un privilegiado visitante que puede tener parte de la historia ante sus ojos, pero que tiene el compromiso de preservar ese hallazgo, que es un bien común, para que pueda formar parte de toda una sociedad. Como contrapartida, los arqueólogos deben realizar los estudios de los yacimientos y buscar que todo lo obtenido vuelva a la sociedad y que ese yacimiento pueda ser una reserva arqueológica, donde otros buceadores puedan visitarla. Esta interacción dará mayor seguridad y así se podría pensar en una directa colaboración de todos los buceadores a la arqueología subacuática.

Construyendo normas de procedimiento básicas podemos iniciar el camino de la coparticipación entre el buceador y la arqueología subacuática. Estas normas tienen por objeto establecer una guía a todas las personas, que sin tener una formación específica en arqueología, puedan ayudar a preservar nuestro patrimonio cultural subacuático.

Cuando un buceador encuentre algún objeto que considere importante:

  • No debe tocar ningún objeto.
  • Debe describirlos, anotando sus formas, cantidad de piezas halladas, su posición y la relación entre ellas.
  • Buscar puntos de referencia (posición GPS) que nos permitan regresar al lugar.
  • Si las piezas pudiesen moverse con facilidad, sería importantísimo que con mucho cuidado las fijase al fondo o que las cubra con arena para que no puedan perderse por movimientos tales como corrientes, rompientes, etc.

Con todos éstos datos deberá dirigirse a los organismos oficiales de preservación de nuestro patrimonio cultural, o a los encargados de su custodia (SEPRONA, Guardia Civil del Mar, Capitanías Marítimas, etc.).

Artículo de : http://www.buceodonosti.com/

Página de varias cosas entre ellas submarinos.

Enlace:

http://peppoweb.com/submarinoc3/

Los expertos del Arqua convierten la ciudad en referente nacional para exposiciones sobre el mar

El Museo Nacional de Arqueología Subacuática impulsa una red de centros navales, pesca y patrimonio sumergido para realizar estudios y exhibiciones

14.06.09 -
JOSÉ ALBERTO GONZÁLEZ CARTAGENA/ La Verdad

«En España, muchas veces parece que la civilización es sólo de tierra y la realidad es que nuestra riqueza vinculada al mar es inmensa. Sólo por una cuestión geográfica, debería tener un mayor reconocimiento todo lo vinculado con el mar. Pero es que, además, como vemos en Cartagena y toda la costa de la Región de Murcia tenemos un gran patrimonio vinculado con los yacimientos sumergidos, la pesca, la historia naval o las tradiciones». El director del Museo Nacional de Arqueología Subacuática (Arqua), Rafael Azuar, resume con esas palabras la situación de partida que han planteado los expertos reunidos esta semana en Cartagena para constituir una asociación de museos de toda España relacionados con lo marítimo.

El avance logrado en las II Jornadas de museos y centros de patrimonio cultural marítimo han convertido a la ciudad en referente nacional para impulsar trabajos de investigación conjuntos, así como de cara al intercambio de materiales para exposiciones.

Historia compartida

De igual forma, piezas del Arqua podrían verse en exhibiciones otras comunidades autónomas, lo que serviría de plataforma de promoción de Cartagena y el resto del litoral murciano, como Águilas o Mazarrón.

«A nivel ciudadano, de la Región de Murcia se conoce poco. Y entre los especialistas, lo más relevante es el barco fenicio de Mazarrón y el yacimiento del Bajo de La Campana de Cartagena. Abrir una vía de colaboración podría permitir dar a conocer estas y otras riquezas de Murcia en nuestro museo, así como colaborar con el Arqua en proyectos de excavación en Cataluña. No olvidemos que ambos territorios del Levante español formamos parte de las antiguas rutas marítimas comerciales del Imperio Romano que unían la Península Ibérica con el África Romana e Italia», comentó a La Verdad el director del Centro de Arqueología Subacuática de Cataluña, Xabier Nieto.

«Nuestros fondos están diseminados por diferentes centros. Hacemos exposiciones temporales de hasta catorce meses para abordar los asuntos con más profundidad y despertar el interés de la gente. Si en Cartagena hubiera interés, podríamos intercambiar fondos. Tenemos materiales de construcción naval, pesca, patrimonio industrial... Sería una colaboración muy interesante entre el País Vasco y la Región de Murcia», destacó el codirector del Museo Naval de San Sebastián, José María Unsain.

La historia de las migraciones de pescadores sería otro ámbito de trabajo y una oportunidad para empaparse de una historia compartida con territorios como Palamós (Gerona). El director del Museo de Pesca de esa ciudad, Miquel Martí, se mostró entusiasmado con una idea: «En Palamós hay muchos habitantes originarios de Águilas. Sería bonito conocer qué circunstancias les llevaron a emigrar y qué vínculos hay ahora entre aquella orilla del Mediterráneo y ésta».

martes, 8 de septiembre de 2009

YouTube y 2º Sesión curso Arqueología Subacuática.

Hemos comenzado a subir una serie de videos sobre el curso celebrado en Sardina en este popular servicio de video on line, paciencia que se hará poco a poco ya estamos subiendo unos cuantos, pondremos en cuanto podamos los enlaces. ( va algo lento).

También estamos organizando la 2º sesión de dicho curso para aquellos que estén interesados , os pido que comenceís a enviar vuestros datos al correo de la asociación, ya que esta vez hemos limitado el número de participantes a 6 por sesión, y hay bastante demanda.

Por otro lado , y en referencia al curso , han cambiado algunas condiciones con respecto a la anterior sesión ( mejoras sobre todo ) , que ya se notificarán a los matriculados cuando comience dicha sesión.

Hasta Pronto y seguiremos publicando nuevas entradas.

P.D.:
seguimos interesados en vuestras opiniones , con respecto al blog, las noticias que presentamos, etc... podeís enviar los comentarios al correo y estos se publicarán en nuestro espacio web, además dentro de poco ofertaremos un servicio de publicaciones y cualquier aportación será bien recibida ( artículos referentes a la Hª. de la isla , buceo ,fotos antiguas y/o históricas, patrimonio, arqueología terrestre y subacuática, conservación, turismo y patrimonio, divulgación , etc....), los cuales se adscribirán a este nuevo espacio de próxima creación.

Gracias.

sábado, 5 de septiembre de 2009

Video Final , presentación Curso Arqueología Subacuática.

Ya tenemos en nuestras manos la edición en video, de la primera sesión del curso de Arqueología Subacuática celebrado en aguas de Sardina. En entradas anteriores se ha presentado parte del material recopilado durante este curso , pero faltaba esto, una edición , a modo de presentación , de lo que significa dicho curso, Gracias a los alumnos por hacerlo posible y en especial a Alicia , su cámara y su MAc, por la realización de este gran trabajo.

Nos Reiteramos, Gracias a todos los que habeís contribuido en este proyecto.

Video.

jueves, 3 de septiembre de 2009

Fotos Iº Sesión Curso Introducción Arqueología Subacuática.(5)

La última entrega de fotos para esta sesión.

Creo que los alumn@s ya tiene la documentación gráfica del curso , si no es así envien un correo a la asociación y se les mandará el resto de la misma.



Gracias a tod@s.








Nos veremos en la próxima sesión muy pronto, a todos los co-organizadores del curso , reiterarnos en nuestro agradecimiento por la colaboración prestada, y como se dice por estos lares, "Que nunca las mañas pierdan".

Desde el equipo de Actuación Integral, MIL GRACIAS .

Fotos Iº Sesión Curso Introducción Arqueología Subacuática.(4)

4ª entrega.

Video publicado en Antena3.


fotos últimas:








Fotos Iº Sesión Curso Introducción Arqueología Subacuática.(3)




He aquí la 3º entrega.

Fotos Iº Sesión Curso Introducción Arqueología Subacuática.(2)

Pues aquí el 2º grupo de fotos.



























Fotos Iº Sesión Curso Introducción Arqueología Subacuática.(1)












Hoy es día 3 , y lo prometido es deuda , así que aquí van el primer grupo de fotos.

Al Ayuntamiento de Gáldar.


Desde esta humilde asociación queremos agradecer al Ayuntamiento de Gáldar toda la colaboración prestada para la realización del I curso de Arqueología Subacuática, sin su colaboración quizás este no podría haberse celebrado nunca.

Gracias.