lunes, 28 de diciembre de 2009

Samabal, una ciudad sumergida.....2º post

Samabaj: una isla maya engullida por las aguas


Vasija descubierta en las profundidades del lago Atitlán. Crédito: Roberto Samayoa.

En 1994, Roberto Samayoa –empresario y submarinista aficionado– se encontraba practicando su afición favorita bajo las aguas del bellísimo lago Atitlán, en el departamento de Sololá (Guatemala) cuando algo llamó su atención: se trataba de una gran vasija de aspecto antiguo que parecía haber descansado allí por muchos siglos. Intrigado y picado por la curiosidad, Samayoa continuó examinando la zona en sucesivas inmersiones, hasta que finalmente en 1996 descubrió lo que parecían ser restos de edificios y piedras ceremoniales.

Samayoa no tardó en hacer partícipe de sus hallazgos a las autoridades aunque, como el mismo explica, al principio nadie le creyó. “Sólo dijeron que estaba loco”. Afortunadamente para la arqueología, finalmente Samayoa consiguió captar la atención de los estudiosos, y en 1999 se procedió a realizar el primer estudio topográfico de los restos, que parecían pertenecer a una antigua isla que acabó bajo las aguas en torno al 200 o 250 d.C., en pleno periodo maya preclásico.

Fotografía vía satélite del lago Atitlán. Marcada con círculo rojo, la posible ubicación de Samabaj.

Fotografía vía satélite del lago Atitlán. Marcada con círculo rojo, la ubicación aproximada de Samabaj.

Ahora, un grupo de arqueólogos entre los que se encuentran la investigadora Sonia Medrano, financiada por la Fundación Reinhart, está realizando un examen más profundo de los restos que ocultan las aguas del lago Atitlán. Concretamente, la zona con restos arqueológicos se encuentra en un área próxima a la localidad de Santiago Atitlán, en una zona del lago rodeada por tres volcanes: el Tolimán, el Atitlán y el Santiago. Sin embargo, los especialistas han mantenido oculto el lugar exacto, por temor a que los saqueadores puedan acudir al enclave y hacerse con preciosas piezas que allí se conservan.

Lo que antiguamente habría sido una isla está hoy a una profundidad de entre 15 y 17 metros, y hasta el momento los arqueólogos han descubierto varias estructuras: “Hemos hallado seis monumentos ceremoniales y cuatro altares, y sin duda hay más, lo que indica que fue un lugar muy importante desde un punto de vista espiritual”, explicó Medrano. De hecho, la arqueóloga guatemalteca cree que Samabaj pudo haber sido un centro de peregrinación de gran importancia para las poblaciones mayas de la región en aquella época. Una hipótesis que parece quedar respaldada por la abundancia de motivos religiosos en el yacimiento. Según los investigadores, todo parece indicar que la isla sagrada quedó sumergida tras una erupción volcánica o un corrimiento de tierras. En uno u otro caso, lo que sí se sabe es que las aguas subieron hasta treinta metros de altura, anegando todo lo que se encontraba en la isla. Además de los restos de edificios ceremoniales, los arqueólogos han encontrado pequeñas viviendas que albergaron a unas 150 personas, y el hallazgo de piezas intactas les ha llevado a creer que la catástrofe que engulló la isla fue un evento “súbito, pero no violento”.

Nota: El pasado 29 de septiembre, la arqueóloga Sonia Medrano impartió una interesante conferencia en el Museo Popol Vuh detallando los últimos descubrimientos sobre Samabaj. La charla dura unos 55 minutos, y es posible ver el vídeo de la misma en la siguiente dirección:

http://newmedia.ufm.edu/medranosamabaj

Fotografía superior: Roberto Samayoa

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