martes, 3 de agosto de 2010

El museo de los museos de Murcia

Las mejores obras de los principales espacios artísticos forman una singular y valiosa colección. El Teatro Romano de Cartagena acaba de ser galardonado por la UE, pero hay mucho más. Pasen y vean


En el Museo de Bellas Artes de Murcia (Mubam) destaca 'La bañista', Odoardo Tabacchi. Una pieza clave según el director de este centro, Juan García Sandoval. «Aunque su autor no es español, sino italiano, la obra destila una sensibilidad notable a la hora de plasmar el cuerpo femenino realizando el movimiento previo a una zambullida en el agua, recogiendo una estética muy propia de los artistas europeos de finales del siglo XIX que retomaba la mujer como pretexto estético e ideal moral», subraya. Es una escultura a tamaño natural, labrada en un solo bloque de mármol blanco de Carrara, que recoge la imagen de una joven a punto de saltar a la piscina. El traje de baño, a la moda de la época, y los relieves de las carnes, se plasman con sumo detalle, otorgando a la figura una gran dosis de sensualidad y un logrado sentido de la inmediatez.
 
El caballo asombroso 
 
En las salas de El Cigarralejo se muestran 80 ajuares funerarios completos ordenados cronológicamente, la responsable de este museo muleño, ubicado en una típica casona del barroco murciano, no lo duda: El Caballito. Esta pieza, proveniente del santuario de El Cigarralejo es un exvoto del siglo IV a.C. Se trata de una talla de piedra arenisca que representa a un caballo ricamente enjaezado, donde se aprecian todos los detalles de la montura (una doble manta) y de los atalajes, incluido el bocado de caballo. «Es interesante tanto por su valor estético y antigüedad como por la información que nos aporta (junto a los casi 200 exvotos restantes que aparecieron con éste) acerca de la espiritualidad del hombre ibérico y sus creencias en determinados dioses, protectores de los caballos y de la fertilidad, la naturaleza en general», explica Virginia Page.
 
La Cena es la estrella 
 
El Salzillo es un clásico de los museos de la Región. «Un laberinto de emociones», según el arquitecto Yago Bonet Correa, encargado de su remodelación en 2002. Difícil lo ha tenido su directora, María Teresa Marín Torres, para escoger una única pieza: 'La Santa Cena', de 1761, que actualmente se encuentra en proceso de restauración. «Es una de las composiciones más admiradas del barroco español por su excelente resolución y por la expresividad de sus trece figuras. Representa el momento en el que Jesús anuncia la traición, lo que provoca un movimiento ondulante entre los comensales por el estupor causado, por lo que éstos levantan o extienden sus brazos y se dirigen unos a otros significativas miradas buscando al traidor o la explicación de las enigmáticas palabras del Maestro», detalla Marín Torres.
 
Cultura del Argar 
 
El Museo Arqueológico de Murcia (Mam) sigue siendo un gran desconocido que guarda sorprendentes tesoros sobre todo de la cultura del Argar y de cerámica ibérica. Luis Enrique de Miquel Santed, director de este centro, 'salvaría' del hipotético incendio la Vasija Lenticular de Monteagudo, de gran calidad y acabado, la obra más emblemática del Mam. Una pieza, «muy representativa y característica de la prehistoria de la Región de Murcia», de mediados del segundo milenio antes de Cristo perteneciente a la cultura argárica, que se desarrolló en el sureste de la península Ibérica.
 
Un niño muy bello 
 
El Museo Arqueológico Municipal de Cartagena guarda grandes sorpresas. Pero tiene una pieza 'estrella', la Cabeza de niño con corona. Para la directora de este centro, María Comas Gabarrón, es de «una belleza impresionante». «Se trata de un retrato en mármol blanco de Paros, datado entre los años 40-50 d. C., de una gran calidad artística. Es el retrato de un niño de unos seis años de edad. La imagen que por sus facciones está sumamente idealizada, lleva corona de encinas entrelazada con telas, que se ciñen en su cabeza». Fue hallada en 1857, en la calle Cuatro Santos.
 
Una delicada pieza 
 
El Arqueológico de Lorca, en la casa de los Moreno, un palacio renacentista, tiene una joya delicada. Se trata según explica su director, Andrés Martínez Rodríguez, de los restos de dos túnicas de lino que formaban parte del ajuar funerario del enterramiento de Cueva Sagrada, donde se hallaron los restos de cinco cadáveres humanos con señales de cremación parcial, acompañados junto con las dos túnicas de lino, de otras importantes piezas como: una estola tintada de rojo, un plato de madera, un pequeño telar de banda, collares de cuentas de piedra y semillas, punzones de cobre y hueso, puntas de flecha de sílex, restos de una bolsa de cuero, un carrizo decorado y un ídolo oculado de madera. Este ajuar tiene más de 4.000 años de antiguedad y su singularidad radica en que se conservan restos de piezas realizadas con material orgánico (lino, madera, hueso) que no se suelen conservar con el paso del tiempo salvo que se den unas condiciones excepcionales de temperatura y humedad.
 
El barco más antiguo 
 
Impresiona la arquitectura del Museo Nacional de Arqueología Subacuática de Cartagena (Arqua), obra de Guillermo Vázquez-Consuegra. Continente y contenido. Aquí no hay dudas: el Barco Fenicio Mazarrón 1, descubierto en 1988, un pecio fenicio, completo en un 30%, de hace 2.700 años. «El barco más antiguo del mundo», señala Negueruela. En su restauración se ha trabajado durante doce años, aplicando la técnica liofilización, un tratamiento especial de la madera pionero en Europa. «No es que sea lo más importante de este museo, es que es lo más destacado de los museos marítimos de todo el mundo», recalca.
 
Iberos en Jumilla 
 
En Jumilla, el Museo Jerónimo Molina destaca por una colección procedente del poblado de Coimbra del Barranco Ancho, en este lugar se encontraron 150 sepulturas iberas. Su pieza estrella es el Pilar-Estela de los jinetes ibéricos de Coimbra del Barranco Ancho, de la primera mitad del siglo IV a. C. Para su director, Emiliano Hernández, se trata una elemento «tallado en piedra calcarenítica, que está decorado en sus cuatro caras en altorrelieve, en tres de ellas hay sendos jinetes, uno de ellos porta un bastón de mando cogido de una forma ritual, solamente con los dedos índice y corazón. La cuarta cara es una escena de imposición de mano. La divinidad, representada en mayor tamaño, impone su mano sobre la cabeza de la difunta». «Todo ello tallado con una exquisita delicadeza», añade.
 
Arquitectura almohade 
 
En Cieza, el Museo Siyâsa cuenta con una espléndida muestra del patrimonio arqueológico y etnográfico con varios motivos para el sombro y el mayor de ellos es para su director, Joaquín Salmerón Juan, el arco original de la Casa con dos paños de yeso con celosías formando rombos, decoración vegetal y escritura árabe. 4,20 metros de altura. Es en más de un 80% original y el resto cuidadosamente restaurado (más de 400 fragmentos provenientes del despoblado hispano-musulmán enclavado sobre el Cerro del Castillo.). «Singular porque este pórtico, en el actual estado de las investigaciones, constituye la pieza de decoración arquitectónica más monumental de la arquitectura almohade en Al Andalus tras la Giralda y los patios almohades de los Reales Alcázares de Sevilla», argumenta Salmerón.
 
El pintor centenario 
 
El Museo Ramón Gaya está en plena celebración del centenario del nacimiento del pintor del Huerto del Conde, el año del pintor del 10.10.10, Ramón Gaya, nacido el 10 de octubre de hace ya un siglo ¿Cuál es la obra esencial de Gaya? «Me es difícil salvar un solo cuadro del Museo. Después de darle vueltas elijo, 'El durmiente de Salzillo' de 1975», argumenta Manuel Fernández-Delgado. «No es propiamente un homenaje, pero sí en este cuadro, Gaya homenaje a Salzillo, que para él es mucho más que un gran artista: es casi una mañana, una mañana llena de rosas y de moscas, llena de polvo vivo&hellip La copa, las flores y el tomate y San Juan dormido. El silencio del arte. La fe en la creación, el alma apareciendo&hellip», recalca del director .
Música islámica
 
Un oasis real es el Museo de Santa Clara de Murcia. Lo que le hace único, además de su arquitectura, es un fragmento de adaraja de una cúpula de mocárabes que fue decorada con pinturas policromadas al temple. «Representa a un personaje femenino tocando el mizmar, instrumento que debió ser utilizado por los músicos en los ambientes cortesanos de época islámica», explica la directora de este centro. La pieza procede de Dar as Sugra, palacio islámico del siglo XII, sede del Monasterio de clausura de Santa Clara La Real, Murcia.
 
Capa de barniz negro 
 
El Centro Arqueológico Los Baños alberga los importantes restos arqueológicos de unas termas romanas ubicadas en el municipio de Alhama de Murcia. Su joya es una copa de barniz negro sobrepintada procedente del taller de Gnathia en la Apulia italiana que tuvo sus producciones en los siglos IV y III a. C. Según explica el director de este centro, José Baños, «fue hallada en un contexto ibérico asociado a tumbas en las excavaciones realizadas en el Ayuntamiento Viejo en el año 1989. Se trata de una cerámica de lujo pintada a mano con decoración geométrica y figurativa. El motivo principal es una paloma en color blanco en el centro del borde y motivos vegetales y de espirales en el resto, así como gallones en todo el cuerpo globular».
 
El altar del águila 
 
El Museo Teatro Romano -una de las grandes sorpresas culturales de la Región- tiene una evidente pieza estrella, el propio teatro, de entre los años V y I a. C., pero hay mucho más en sus salas. 'Rea Silvia' es un relieve de extraordinaria calidad, 'Togado Capite Velato' es una escultura, hallada hace unos años en las excavaciones de la curia del foro..., pero destacan, sobre todo, los altares de mármol de Carrara donde se hallan labradas las aves que simbolizan a la Triada Capitolina acompañadas por grupos de tres jóvenes muchachas, que presiden la parte central de la Sala 2 del museo. Para su directora, Elena Ruiz, destaca «el altar del águila, emblema del dios Júpiter». «El ave se muestra aquí de forma majestuosa, apoyando sus poderosas garras en un peñón rocoso, representada de frente con las alas desplegadas y la cabeza vuelta a la izquierda. Le acompaña un cortejo femenino interpretado como las Musas las cuales están en clara relación con Apolo y con las artes escénicas», señala.
 
Arte al aire libre 
 
Ceutí es un gran museo al aire libre. Manuel González Solano, actual alcalde y concejal de cultura durante la época de mayor expansión del Museo al Aire Libre de Ceutí, y Presentación López Piñero, concejala del cultura, escogen el mural 'Jardín Metafísico', de Ouka Leele. El mural de más de 200 metros cuadrados, que la artista comenzó a pintar en 2002, representa la alegría de la vida y en él se refleja, según ella misma, la alegría que le transmitían los vecinos que pasaban por su lado durante la realización del mural, los cuales le daban opiniones y le lanzaban piropos.
 
El destino del año 
 
Caravaca es el destino del año. ¿Qué se puede ver en el Museo de la Vera Cruz? Hay varias piezas que merecen el rango de únicas. Su director, Indalecio Pozo Martínez, escoge la arqueta de plata sobredorada que regaló a la Vera Cruz de Caravaca don Lorenzo Suárez de Figueroa, maestre de la Orden de Santiago, en 1390. Un buen ejemplo de orfebrería hispana bajomedieval que contiene la primera representación conocida de la Vera Cruz de Caravaca. Posee gran valor simbólico para los devotos porque ha albergado a la Sagrada Reliquia durante más de 600 años.
Grandes y pequeños, interactivos, modernos, algunos con la necesidad de un urgente reciclaje; todos ellos necesitados de visitantes, todos ellos con ajustados presupuestos. El Museo Teatro Romano de Cartagena acaba de ser galardonado con uno de los seis Grandes Premios que reconocen los mejores proyectos de conservación del patrimonio cultural de la UE. Es la joya de los Museos Regionales (en los primeros cinco meses de este año ha recibido 50.000 visitas) gracias a una laberíntica e inteligente intervención del arquitecto Rafael Moneo. Dan ganas de aplaudir al acabar la visita.
Hay museos arqueológicos, de arte sacro y de bellas artes, algunos con nombre propio (Salzillo, Gaya, Emilio Pérez Piñero, Campillo, Gabarrón, Carmen Conde-Antonio Oliver); pero también hay museos sardineros, taurinos, dedicados a la Semana Santa, del ferrocarril, de artillería, de la Vera Cruz, de la conserva, de salazones, de la ciencia, del esparto, de carruajes, del arroz, del vino, del carnaval, del fútbol aguileño, de bordados, aeronáuticos, mineros, etnológicos, de la Guerra Civil e incluso un curioso museo de grafología (dedicado a Augusto Vels) en Puerto Lumbreras.
Quince directores de quince de los principales museos de la Región escogen la 'pieza estrella' de sus centros, eso que salvarían (no importa el tamaño) en caso de incendio. Se forma así un hipotético museo de museos con esas piezas imprescindibles en cada uno de los museos regionales.
Existen casi un centenar de museos en la Región. A esta nómina se han sumado las colecciones permanentes de las fundaciones Molina Sánchez y Antonio Campillo, en la Casa Díaz Cassou de Murcia, y el museo dedicado al artista José Carrilero en Caravaca. El próximo será el Museo del Cante de las Minas, 200 metros cuadrados en los bajos de la Casa del Piñón, que tiene previsto abrir sus puertas como un gran centro audiovisual -«impactante y sensorial», según el alcalde unionense Francisco Bernabé-, a finales de este mes. El coste total del proyecto, financiado por el Plan E, es de 200.000 euros.
En el horizonte queda el Muram (Museo Regional de Arte Moderno de Cartagena) que ya funciona como centro de exposiciones temporales (se abrirá en dos o tres años, dijo el Consejero Pedro Alberto Cruz en la inauguración de la muesta sobre Rodin), y, a más largo plazo, el Museo de Arte Contemporáneo de la Región de Murcia (Mucam) que supone la recuperación del anfiteatro y coso de Cartagena. Un ambicioso proyecto firmado por los arquitectos Amman-Cánovas-Maruri.
Y se ha despejado las brumas de la crisis para el futuro museo de Paleontología y de la Evolución humana, en Torre Pacheco. El museo, cuya apertura está prevista para finales de 2011, con un presupuesto de 9 millones de euros, se ubicará junto al Cabezo Gordo y al yacimiento de la Sima de las Palomas. En Mula, en Convento de San Francisco (más de 4.800 metros cuadrados) se convertirá en Museo de Arte Moderno y Contemporáneo, con obra de casi 90 artistas murcianos del XX. El presupuesto inicial asciende a 2.453.894 euros. Para este verano está prevista la inauguración del Museo del Papel, en el Museo y Centro de Arte de Blanca (Mucab).
 

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